La pareja avanza con los preparativos de una ceremonia íntima que promete ser uno de los eventos más comentados del año. Con un menú bien argentino y una lista reducida de invitados, la boda se perfila como un acontecimiento que mezcla discreción con expectativa mediática.
El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat ya tiene fecha marcada en la agenda: el 30 de octubre de 2026. La confirmación generó un fuerte impacto en el mundo del espectáculo, aunque la propia cantante sembró dudas en redes sociales al calificar como “Fake” la información difundida en televisión. Pese a esa reacción, fuentes cercanas aseguran que la organización avanza y que la pareja se prepara para celebrar uno de los eventos más esperados del año.
La boda tendrá un perfil íntimo, con entre 150 y 200 invitados, un número reducido para la popularidad de la artista. La decisión responde al deseo de preservar cierta privacidad en un acontecimiento que inevitablemente tendrá gran cobertura mediática. La lista de asistentes se mantiene bajo reserva, aunque se espera la presencia de familiares, amigos cercanos y algunas figuras del ámbito artístico.
El catering estará a cargo de la empresa Eat, que ofrecerá un menú descontracturado y tradicional. Habrá picadas, cortes de carne, asado y hasta milanesas con puré, un detalle que refleja la intención de darle un aire hogareño y cercano a la celebración. Este guiño a la cocina argentina busca marcar la identidad del evento y diferenciarlo de las grandes producciones internacionales.
En paralelo, Lali viajó a Río de Janeiro para celebrar su despedida de soltera junto a amigas como Mery del Cerro, Cande Vetrano, Justina Bustos, Morena Fernández Quinteros y Sol Jaite. El viaje incluyó disfraces, máscaras con la cara de Pedro y souvenirs personalizados, en un clima festivo que rápidamente se viralizó en redes sociales.
La confirmación de la fecha, sumada al misterio que la propia artista instaló en redes, alimenta la expectativa y convierte cada detalle en noticia.