La mediática de 67 años se instaló en una residencia de Tandil tras ser asistida en Paraná. Recaudó $11 millones que utilizará para poder realizarse una cirugía
La vida de Zulma Lobato dio un giro inesperado en las últimas semanas. La artista de 67 años, que había quedado en la calle tras un desalojo, fue protagonista de una campaña solidaria que logró reunir $11 millones. La iniciativa surgió luego de que se difundiera un video en el que se la veía vulnerable, con sus pertenencias en bolsas de consorcio, lo que generó una inmediata reacción de la comunidad.
La colecta fue impulsada por la actriz y performer Jazmín Salinas, conocida como La Cuerpo, y se convirtió en un fenómeno viral. En pocos días, cientos de personas aportaron dinero para ayudar a la mediática, que atraviesa serios problemas de salud.
El destino de los fondos
Zulma aclaró que el dinero está depositado en un plazo fijo bancario a su nombre y que será utilizado exclusivamente para una cirugía ocular urgente. La intervención busca revertir las secuelas de un violento asalto que le provocó una pérdida significativa de visión.
La artista desmintió rumores que circulaban en redes sociales sobre un supuesto manejo irregular de los fondos. “El dinero está bien guardado en el banco y solo yo puedo disponer de él”, aseguró en un video difundido por medios nacionales.
Las especulaciones apuntaban contra Jair Hourcade, conocido como La Pepona, quien acompaña a Zulma en su día a día en Tandil. Algunos usuarios insinuaron que él se habría quedado con la recaudación. Sin embargo, tanto Lobato como Hourcade desmintieron esas versiones.
Hourcade explicó que no recibe dinero por asistirla y que quienes deseen colaborar pueden hacerlo con donaciones materiales, como ropa o alimentos, pero no mediante transferencias.
Tras haber sido encontrada en Paraná en condiciones precarias, Zulma se trasladó a Tandil, donde vive en una residencia para adultos mayores. Allí recibe cuidados permanentes y encontró un entorno más seguro y estable. Este cambio le permitió recomponer la relación con Lautaro Reyes, su amigo y exmánager, con quien había estado distanciada.
La residencia le devolvió tranquilidad y mejor ánimo, mientras espera la cirugía que podría devolverle la visión. La operación es el único destino de los fondos, lo que marca un antes y un después en su vida.