Un influencer mendocino visitó el lugar donde descansan los restos del niño y registró relatos que alimentan una de las leyendas más impactantes de la provincia. Juguetes que aparecen movidos, luces extrañas y una historia que sigue conmoviendo a generaciones.
Tres décadas después de uno de los crímenes más dolorosos que marcaron a Mendoza, el nombre de Yoryi Godoy volvió a instalarse en las redes sociales. Esta vez no fue por el estremecedor caso policial que conmocionó a la provincia en los años 90, sino por un video viral que reavivó los relatos y misterios que rodean a su tumba en el Cementerio de Guaymallén.
El registro fue realizado por un influencer mendocino conocido como “El Joni”, quien recorrió el histórico sector donde descansan los restos del pequeño Ayrton Brian Godoy, recordado por miles de mendocinos como el “niño milagroso”. Lo que encontró y las historias que escuchó en el lugar volvieron a despertar el interés por una de las leyendas urbanas más conocidas de Mendoza.
La tumba de Yoryi, el “niño milagroso”
Ubicada en uno de los sectores más antiguos del cementerio, la tumba llama la atención por su particular diseño, similar a una pequeña casa. Allí, familiares, creyentes y visitantes suelen dejar juguetes, peluches, flores y placas de agradecimiento.
Según relatan trabajadores del lugar y personas que frecuentan el cementerio, desde hace años ocurren situaciones difíciles de explicar. Entre los testimonios más repetidos aparece el supuesto movimiento de juguetes que amanecen en posiciones distintas a las que tenían el día anterior.
Durante su visita, el creador de contenido aseguró que algunos cuidadores le contaron que los objetos suelen cambiar de lugar sin una explicación aparente. También mencionó relatos vinculados a luces extrañas observadas durante la noche en las inmediaciones del sepulcro.
@eljoni_ok ¿Conocías la leyenda de Yoryi el niño milagroso del Cementerio de Guaymallén, Mendoza? Fue enterrado vivo por sus propios padres, muchos aseguran haberlo visto, ver una luz sobre su tumba, ver cómo se mueven sus juguetes, otros le hacen pedidos y aseguran que es muy milagroso ✨
Con el paso de los años, la tumba se transformó en un espacio de peregrinación espontánea. Decenas de placas metálicas con mensajes de agradecimiento cubren gran parte de la estructura.
El video compartido en redes sociales acumuló miles de reproducciones y comentarios de usuarios que recordaron el caso, compartieron experiencias personales y debatieron sobre los supuestos fenómenos que ocurren en el lugar.
Muchas personas afirman haber recibido ayuda, protección o favores luego de encomendarse al pequeño, lo que dio origen a una fuerte devoción popular que continúa vigente incluso después de tres décadas.
El crimen que conmocionó a Mendoza en los años 90
La historia detrás de la tumba tiene origen en uno de los casos policiales más impactantes de la provincia. En mayo de 1996, la desaparición de un niño de tres años generó una enorme movilización social. Durante varios días se sostuvo la hipótesis de un secuestro ocurrido en las inmediaciones de un supermercado de Guaymallén, mientras sus padres aparecían públicamente pidiendo ayuda para encontrarlo.
Sin embargo, la investigación comenzó a detectar contradicciones en los testimonios y finalmente salió a la luz una verdad devastadora: el pequeño había muerto como consecuencia de una brutal agresión sufrida dentro de su propio hogar. Fueron sus padres quienes lo enterraron en las inmediaciones del canal Pescara.
La causa judicial concluyó con la condena de su padre, Jorge Godoy, por el homicidio del niño, mientras que su madre, Graciela Camargo fue condenada a prisión perpetua. El caso dejó una profunda huella en la sociedad mendocina y aún hoy es recordado como uno de los episodios más dolorosos de la historia policial local.