La jueza Dolores Ramón hizo lugar al pedido de la defensa de Francisco Iván Santos y ordenó realizar el mismo peritaje sobre la Jeep Renegade y el Nissan Kicks involucrados en la tragedia de Guaymallén.
La investigación por el fatal accidente en el Acceso Este y calle Alberdi, ocurrido el 8 de agosto en Guaymallén, sumó una nueva medida de prueba que podría ser clave para reconstruir cómo se produjo el choque que terminó con la muerte del contador Claudio Assenza y dejó gravemente heridos a su esposa y sus dos hijos. La jueza de primera instancia Dolores Ramón resolvió que el peritaje de velocidad deberá realizarse sobre los dos vehículos involucrados: la Jeep Renegade que conducía Francisco Iván Santos, de 19 años, y el Nissan Kicks en el que viajaba la familia Assenza.
El objetivo del procedimiento es establecer a qué velocidad circulaba cada uno de los vehículos al momento del accidente.
Para eso se realizará un escaneo de las computadoras de ambos rodados, una herramienta que puede aportar información técnica sobre distintos parámetros registrados por los vehículos.
La defensa había planteado que el estudio no debía limitarse a la Jeep Renegade, ya que conocer también la velocidad del Nissan Kicks permitiría incorporar otro elemento a la reconstrucción de la dinámica del choque.
La jueza Ramón finalmente hizo lugar al planteo y dispuso que ambos vehículos sean sometidos al mismo control. De esta manera, los investigadores podrán comparar los resultados de las pericias con las huellas, los daños que sufrieron los rodados y las trayectorias reconstruidas por Policía Científica.
La Fiscalía había rechazado peritar el Nissan Kicks
La solicitud generó una diferencia entre la Fiscalía de Tránsito, a cargo de Giselle Lana, y la defensa de Santos. La fiscal había solicitado inicialmente un escaneo sobre la Jeep Renegade para determinar la velocidad a la que circulaba el joven de 19 años al momento del siniestro.
Sin embargo, cuando el abogado Federico Ábalos pidió que el mismo estudio se realizara sobre el Nissan Kicks que conducía Assenza, el planteo fue rechazado a fines de agosto.
La defensa llevó entonces la discusión ante la Justicia y planteó que debía garantizarse que las partes contaran con las mismas herramientas para analizar la mecánica del hecho. La jueza Ramón consideró que correspondía realizar el procedimiento sobre los dos rodados.
Uno de los fundamentos centrales de la resolución fue el principio de igualdad de armas, que busca garantizar que las partes de un proceso tengan oportunidades y medios adecuados para sostener sus posiciones.
En este caso, la defensa sostuvo que si se analizaba la información registrada por la Jeep Renegade también debía hacerse lo mismo con el Nissan Kicks.
La magistrada entendió que realizar el mismo procedimiento sobre ambos vehículos permite preservar las garantías del proceso y aportar elementos técnicos para una reconstrucción más completa del accidente.
Según fuentes judiciales citadas en la información del caso, la medida también apunta a preservar la seriedad de la investigación, que todavía se encuentra en etapa de instrucción.
El límite de velocidad era de 60 kilómetros por hora
La velocidad adquiere especial relevancia porque un informe de Policía Científica, incorporado al expediente el 3 de septiembre, constató la existencia de cartelería que establecía una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora en el sector.
La señal estaba ubicada sobre el empalme del Acceso Sur con la Ruta 7, aproximadamente 750 metros hacia el Este de calle Alberdi.
Por eso, determinar qué velocidad desarrollaba cada vehículo puede convertirse en un elemento importante para establecer cómo ocurrió el siniestro y qué incidencia tuvo ese factor en la pérdida de control y posterior impacto.
El resultado de las pericias deberá ser analizado junto con el resto de las pruebas que ya forman parte de la investigación.
Cómo ocurrió el accidente en Acceso Este y Alberdi
El accidente ocurrió alrededor de las 11.40 del sábado 8 de agosto, cuando ambos vehículos circulaban hacia el oeste por el Acceso Este, a la altura de calle Alberdi. Según la reconstrucción primaria realizada por Policía Científica, el Nissan Kicks se desplazaba por el sector derecho respecto de la Jeep Renegade.
La Jeep perdió el dominio, salió hacia el sector terroso del margen de la calzada y tomó contacto con un poste de luz antes de regresar hacia la vía de circulación. En ese momento se produjo el contacto entre ambos vehículos. El sector frontolateral izquierdo del Nissan Kicks impactó contra el vértice posterior derecho de la Jeep Renegade.
Luego del choque, la Jeep realizó un giro, dejó huellas de derrape y continuó su trayectoria hasta precipitarse hacia calle Alberdi. El Nissan Kicks también terminó cayendo desde el puente.
Como consecuencia del accidente, murió el contador Claudio Assenza, quien viajaba en el Nissan Kicks junto a su familia. Su esposa y sus dos hijos resultaron gravemente heridos y debieron recibir atención médica.
El siniestro generó un importante operativo de emergencia y dejó a los dos vehículos prácticamente destruidos después de caer desde el puente hacia el sector inferior.
Francisco Iván Santos continúa imputado
Por el hecho, Francisco Iván Santos, de 19 años, permanece imputado por homicidio culposo y lesiones graves culposas agravadas por la existencia de más de una víctima, en concurso ideal.
La acusación sostiene que el joven habría realizado una maniobra imprudente y antirreglamentaria que provocó la pérdida de dominio de la Jeep Renegade y el posterior impacto con el Nissan Kicks.
Santos permaneció detenido poco más de un día después del accidente y posteriormente recuperó la libertad tras el pago de una caución de $10 millones. El control de alcoholemia realizado luego del choque había dado resultado negativo.