Después de más de cuatro meses internada y conectada a un corazón artificial, Emilia Troncoso recibió la noticia que su familia esperaba. La niña mendocina de 12 años será sometida a un trasplante cardíaco este lunes en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
La espera que parecía interminable finalmente llegó a un punto de inflexión para Emilia Troncoso. La niña mendocina de 12 años, que permanece internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires desde hace más de cuatro meses, recibió la noticia que su familia aguardaba con esperanza: apareció un corazón para su trasplante.
La intervención quirúrgica está prevista para este lunes a las 16, cuando Emilia ingrese al quirófano para comenzar una nueva etapa después de meses atravesados por estudios, internación, tratamientos y una espera marcada por la incertidumbre.
Durante todo este tiempo, la pequeña permaneció conectada a un Berlin Heart, un dispositivo de asistencia cardíaca que le permitió mantenerse con vida mientras esperaba la llegada de un órgano compatible. Ahora, el corazón que tanto necesitaba ya está en el hospital.
Después de 130 días, llegó la noticia que todos esperaban
La confirmación fue comunicada por la propia familia de Emilia, que atraviesa las horas previas a la operación con una mezcla de emoción, esperanza y nerviosismo.
A través de las redes sociales, sus familiares compartieron una fotografía de la niña jugando al básquet, el deporte que practica desde los 5 años, y acompañaron la imagen con un mensaje que sintetizó el momento que están viviendo: “Llegó su tan esperado momento”.
La noticia rápidamente movilizó a las personas que siguieron la historia de Emilia desde Mendoza y que durante estos meses acompañaron a la familia con mensajes, oraciones y muestras de afecto.
“Hoy comienza una nueva etapa en su vida. Su corazón ya está acá”, expresaron sus allegados. La familia, además, pidió que continúen las oraciones y los buenos pensamientos por Emilia durante las horas previas y posteriores a la cirugía.
Luego de atravesar cuadros de neumonía en 2024 y nuevamente en 2025, su estado comenzó a deteriorarse y los médicos realizaron distintos estudios hasta llegar al diagnóstico de una cardiopatía dilatada.
Ante la gravedad de su cuadro, fue trasladada desde Mendoza a Buenos Aires para continuar su tratamiento en el Hospital Italiano.
Allí ingresó a la lista de espera para recibir un trasplante de corazón y comenzó a utilizar un Berlin Heart, un sistema de asistencia ventricular que permite reemplazar parcialmente la función del corazón mientras el paciente espera un órgano adecuado.
El dispositivo fue fundamental para sostener a Emilia durante estos meses, aunque también implicó importantes limitaciones para su vida cotidiana.
Los más de cuatro meses de internación no fueron sencillos para la niña ni para su familia. En junio, la situación volvió a generar preocupación cuando los médicos detectaron una infección pulmonar, lo que sumó una nueva dificultad al complejo proceso que atravesaba.
En los últimos días, además, su papá había contado que Emilia había comenzado a recuperar parte de su movilidad después de pasar varias semanas prácticamente inmóvil.
La niña volvió a caminar y realizaba ejercicios para recuperar fuerza, mientras enfrentaba una de las partes más difíciles de la internación: estar lejos de sus amigas, de su club y del básquet, una de sus grandes pasiones.
Mucho antes de que su vida quedara atravesada por la enfermedad, Emilia era una apasionada del básquet. Comenzó a jugar a los 5 años y encontró en ese deporte uno de sus principales espacios de alegría y pertenencia. Es jugadora de Andes Talleres, club mendocino que junto con familiares, amigos y allegados se convirtió en una parte fundamental de la campaña para acompañarla.