La actualización tarifaria supera el 25% y ya impacta en los viajes urbanos y suburbanos. En horario nocturno, la bajada de bandera pasa los $2.000 y las fichas también se incrementan.
Desde este miércoles 15 de julio, viajar en taxis y remises en Mendoza cuesta más caro. El gobierno provincial oficializó un aumento superior al 25%, tras el estudio de costos realizado por el Ente de la Movilidad Provincial (EMOP). La medida busca equilibrar los gastos de explotación y mantenimiento del servicio, pero repercute directamente en el bolsillo de los usuarios.
En el Gran Mendoza, la bajada de bandera diurna para taxis se fijó en $1.724, mientras que en horario nocturno trepa a $2.060. La ficha por cada 100 metros recorridos o minuto de espera se ubica en $91 de día y $112 de noche.
En el interior provincial, los valores son aún más altos: la bajada de bandera diurna alcanza los $1.919 y la nocturna los $2.291, con fichas que superan los $120.
Los remises también registran subas significativas. En el área metropolitana, la bajada de bandera diurna se fijó en $1.775 y la nocturna en $2.142, mientras que en el resto de la provincia los valores alcanzan $1.973 y $2.371 respectivamente.
El incremento fue debatido en audiencia pública el 19 de junio, donde asociaciones de taxistas y remiseros reclamaron la actualización para sostener la actividad frente al aumento de combustibles, repuestos y costos laborales. Sin embargo, el impacto directo recae en los pasajeros, que deberán reorganizar sus gastos para afrontar tarifas que superan los $2.000 en horario nocturno.
La medida se suma a un escenario de inflación persistente y configura un nuevo desafío para la movilidad urbana. El lunes ya se había informado del incremento del pasaje de colectivos en media y larga distancia.
En síntesis, desde hoy viajar en taxi o remis en Mendoza es un 25% más caro, con valores que marcan un nuevo piso en el costo de la movilidad provincial.