Las autoridades sanitarias mantienen bajo investigación a cerca de diez pacientes vinculados al brote detectado en Mendoza. La bacteria identificada en varios de los casos suele estar asociada a infecciones hospitalarias y los especialistas intentan determinar el origen de la contaminación.
La preocupación crece en Mendoza mientras avanza la investigación por un brote de meningitis bacteriana que ya dejó cinco personas fallecidas y mantiene a cerca de una decena de pacientes bajo análisis. El caso encendió las alarmas de las autoridades sanitarias, que trabajan para establecer si las infecciones detectadas tienen un mismo origen y cuál fue el elemento que desencadenó la cadena de contagios.
De acuerdo con la información difundida hasta el momento, varios de los pacientes afectados habían atravesado procedimientos médicos en el Hospital Privado antes de desarrollar complicaciones compatibles con una infección provocada por la bacteria Serratia marcescens, un microorganismo que suele estar relacionado con cuadros intrahospitalarios.
Ante la gravedad de la situación, los organismos de salud activaron un operativo epidemiológico para reconstruir cada caso de manera individual y analizar posibles puntos en común entre los pacientes. Entre las hipótesis que se investigan figuran medicamentos, soluciones médicas, antisépticos, instrumental y otros insumos utilizados durante procedimientos quirúrgicos.
Además, los estudios buscan determinar si las muestras obtenidas corresponden a una misma cepa bacteriana, un dato clave para establecer si existe una única fuente de contaminación o si se trata de episodios independientes.
Qué es la meningitis
La meningitis es una inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede ser causada por virus, hongos o bacterias, aunque estas últimas suelen estar asociadas a los cuadros más graves y con mayor riesgo de secuelas o muerte.
En el brote bajo investigación, uno de los principales focos está puesto en la bacteria Serratia marcescens, un microorganismo que puede provocar infecciones severas cuando ingresa al organismo a través de procedimientos invasivos o en personas con determinadas condiciones de salud.
Los especialistas remarcan que no se trata de una situación comparable con una enfermedad respiratoria de circulación masiva, ya que este tipo de bacterias generalmente está asociado al ámbito sanitario y no a contagios comunitarios.

Este tipo de bacterias generalmente está asociado al ámbito sanitario
Cuáles son los síntomas de alerta
Las autoridades recomiendan acudir de inmediato a una consulta médica ante la aparición de síntomas compatibles con meningitis, especialmente en personas que hayan sido sometidas recientemente a cirugías o procedimientos médicos.
Entre las señales de alarma más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza intenso y persistente.
- Rigidez de nuca.
- Náuseas y vómitos.
- Somnolencia o dificultad para mantenerse despierto.
- Confusión o alteraciones del estado de conciencia.
- Convulsiones, en los cuadros más graves.
La rápida atención médica resulta fundamental para iniciar el tratamiento adecuado y mejorar las posibilidades de recuperación.
Cómo se transmite la bacteria investigada
Uno de los aspectos que más inquietud genera es la forma de transmisión. Sin embargo, los especialistas explican que la Serratia marcescens no suele contagiarse de persona a persona como ocurre con otras infecciones.
Por el contrario, las investigaciones apuntan a posibles exposiciones vinculadas con procedimientos médicos, dispositivos sanitarios o elementos contaminados. Por ese motivo, el trabajo de los equipos epidemiológicos está centrado en identificar el origen exacto de las infecciones.