Tras un intenso operativo que se extendió por casi 24 horas en el Valle de Uco, la Policía logró encontrar a recapturar Enrique Acosta Vega, cerrando así la búsqueda que había comenzado tras la fuga del jueves y que conmocionó a la región.
La recaptura del segundo prófugo de la Alcaidía de Tunuyán puso fin a un operativo que mantuvo en alerta a todo el Valle de Uco. Este viernes por la mañana, efectivos policiales lograron detener a Enrique Acosta Vega (39) en la localidad de Colonia Las Rosas, luego de casi 24 horas de intensa búsqueda. Horas antes, ya había sido capturado su cómplice de fuga, Víctor Bravo Morón (34).
La fuga se había producido el jueves, cuando ambos internos violentaron un sector de los baños de la dependencia penitenciaria y escaparon por los techos hacia la vía pública. La persecución derivó en un hecho trágico: el jefe penitenciario Pablo Antonio Rivero Ríos sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras intentaba detenerlos y falleció en el Hospital Scaravelli.
Los antecedentes de los detenidos reflejan la peligrosidad de la fuga. Acosta Vega estaba imputado por homicidio simple en grado de tentativa, mientras que Bravo Morón enfrentaba cargos por robo agravado. Ambos habían sido arrestados en enero tras un violento ataque en el asentamiento Rodrigo y permanecían alojados en la Alcaidía de Tunuyán hasta el momento de la evasión.
Con la recaptura de los dos prófugos, el caso queda ahora en manos del fiscal Pablo Fossaroli, quien definirá su traslado a una cárcel provincial y avanzará en las imputaciones por la evasión carcelaria.
Además, se evaluará si corresponde acusarlos por la muerte del alcaide, un hecho que reabre el debate sobre la seguridad en las dependencias penitenciarias de Mendoza y la necesidad de reforzar los protocolos de control.