En 2023 una jugadora de 16 años, denunció ante la Justicia haber sido víctima de un supuesto hecho de carácter sexual durante una práctica de iniciación en un torneo regional. La causa, que había sido archivada en 2025, fue reabierta por la Procuración General.
La causa que involucra a nueve jugadoras del Club Alemán de Mendoza dio un giro inesperado en las últimas semanas. Tras haber sido archivada en 2025, la Procuración General ordenó reabrir la investigación y avanzar con imputaciones por abuso sexual simple agravado, en el marco de un polémico “rito de iniciación” contra una compañera menor de edad.
El hecho denunciado ocurrió en abril de 2023, durante un torneo regional en Guaymallén. Según la denuncia, una adolescente de 16 años fue sometida a prácticas humillantes y de connotación sexual en los baños del club. La víctima relató que se sintió presionada y vulnerada, en un contexto donde las jugadoras de Primera División ejercían una clara asimetría de poder.
En 2024, la fiscal Mercedes Moya había decidido archivar la causa al considerar que no existían pruebas suficientes para configurar un delito. Sin embargo, en febrero de 2026, la Procuración General revocó esa decisión y ordenó que se imputara a seis jugadoras. Poco después, la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual amplió el alcance y señaló que nueve deportistas están a un paso de ser formalmente acusadas.
La calificación legal definida es abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas. Los fiscales sostienen que las prácticas denunciadas no pueden ser consideradas un simple “rito de bienvenida”, ya que incluyeron actos de carácter sexual y presión sobre una menor de edad, lo que invalida cualquier consentimiento.
El caso generó un fuerte impacto en el ámbito deportivo mendocino. El Club Alemán quedó en el centro de la polémica, cuestionado por permitir este tipo de prácticas en su disciplina y por la falta de controles internos. La institución, no obstante, presentó la denuncia penal y se puso a disposición de la Justicia para esclarecer lo ocurrido.
La víctima, que hoy es mayor de edad, continúa siendo acompañada por profesionales y por su entorno familiar. Su testimonio fue clave para que la Procuración General decidiera reabrir la causa y avanzar con nuevas medidas judiciales. La investigación también incluye registros audiovisuales que habrían sido realizados durante el episodio, pese a la negativa de las adolescentes involucradas.
El caso
En 2023, una jugadora de 16 años denunció ante la Justicia haber sido sometida a un supuesto “rito de iniciación” para ingresar a la Primera División con prácticas de connotación sexual. Según su testimonio, la capitana de la Primera convocó a las menores al baño de la institución y allí comenzaron las órdenes. La joven relató: “Yo estaba muy incómoda con la situación. Me sentí vulnerable, humillada, y sentí tanto miedo de que reaccionaran mal si les decía que me quería ir, que no podía hablar”.
La denuncia describe que las adolescentes fueron obligadas a desnudarse parcialmente, cubrirse el torso con hojas y papeles, y vendarse los ojos con toallitas femeninas. Una de las consignas fue: “Ponete en cuatro patas y mordé este hueso; sos un perro”, mientras se hacían comentarios de índole sexual.
La joven también señaló que, pese a advertir que tenía alergia, “me frotaban ají picante en los labios, yo les decía varias veces que no lo hicieran, pero la maniobra siguió a pesar de mi llanto”. Además, se les introdujeron alimentos como salchichas y morcillas en situaciones que describió como invasivas y degradantes.
El testimonio agrega que fueron obligadas a ingerir una sustancia que parecía yogur en mal estado, se les arrojó un profiláctico con una sustancia blanca y se les decoloró el vello corporal, lo que les provocó ardor y quemaduras. La denunciante recordó: “Yo moví la morcilla porque me daba asco que tocara mis genitales y ella me decía que no lo hiciera”. También afirmó que, cuando las mandaro a bañar quedó desnuda de la cintura hacia arriba y pidió que dejaran de filmar, pero las grabaciones continuaron. Al día siguiente, el episodio comenzó a comentarse en la institución y los videos empezaron a circular, lo que dio inicio a la causa judicial que hoy sigue en curso.