El microcentro mendocino palpita unos de los partidos más importantes de este mundial. Comercios que adelantan su cierre, bares con menús especiales, pantallas gigantes, y un operativo de seguridad que desplegará cerca de 500 agentes.
El microcentro de Mendoza ya late al ritmo de la Selección. A pocas horas de la semifinal frente a Inglaterra, las calles se llenaron de camisetas, banderas y cábalas que acompañan cada encuentro. El kilómetro 0 se convirtió en un santuario improvisado, con vidrieras adornadas y comerciantes que ajustan sus horarios para adaptarse a la jornada.
“Ya se vive este partido, muchas camisetas argentinas y también se va preparando todo para el operativo de seguridad”, relató Cristian Minich desde la peatonal, donde las vallas comenzaron a instalarse para proteger los locales. La mayoría de los comercios decidieron cerrar a las 15, aunque algunos trabajan de corrido. “Hoy cerramos a las 3, no creo que abramos nuevamente por la cantidad de gente con los festejos”, explicó un comerciante de souvenirs.
Los bares y restaurantes, en cambio, se preparan para una verdadera fiesta. Con menús especiales y pantallas gigantes, muchos locales ya tienen reservas completas. “Nos van a explotar, vamos a meter las mesas adentro porque se desborda”, reconoció una encargada de un bar céntrico, respecto a los festejos que se pueden llegar a producir despues. Otro propietario detalló: “Tenemos cocina abierta desde las 11:30 hasta la noche, casi todo el local reservado con clientes que repiten mesa y lugar como cábala”.
La pasión se refleja también en los detalles: camisetas desde los 10 mil pesos, versiones alternativas y hasta modelos para mascotas. “Tenemos la titular, la suplente y hasta camisetas para perros, de 15 a 30 mil pesos”, contó un vendedor en plena peatonal. Entre los símbolos más llamativos aparece el “robotín”, acompañado de imágenes de Messi y copas del mundo, convertido en ritual de cada partido.
El operativo de seguridad prevé vallados, requisas y un despliegue de 500 agentes en la zona céntrica. Aunque todavía no se observa un movimiento policial intenso, la presencia de preventores y uniformados ya se hace sentir. El servicio de colectivos funcionará con normalidad durante toda la jornada, garantizando el traslado de hinchas y turistas.
La expectativa es total. “Estoy pensando que sí vamos a ganar, con cinco goles por ahí”, se ilusionó una joven que pintó su rostro con los colores de la bandera. En cada esquina, la emoción se mezcla con la ansiedad y la certeza de que el centro mendocino será escenario de una celebración multitudinaria.
Con comercios cerrando temprano, bares colmados y un operativo de seguridad desplegado, Mendoza se prepara para vivir una jornada que promete quedar en la memoria: la semifinal que enfrenta a Argentina e Inglaterra y que convierte al centro en un verdadero estadio a cielo abierto.