El hombre confesó el crimen en un juicio abreviado y recibió la pena máxima por el homicidio agravado y abuso sexual de su hija que cometió en el año 2023.
A casi tres años de uno de los hechos más estremecedores de los últimos tiempos, la Justicia condenó a prisión perpetua al padre acusado de abusar y matar a su hija de 2 meses, Emma Olguín, en Mendoza. El imputado, identificado como Gustavo Ariel Olguín Ormeño, admitió su responsabilidad durante un juicio abreviado, lo que permitió evitar el proceso por jurado que estaba previsto.
El hombre fue hallado culpable de homicidio agravado por el vínculo y por alevosía, en concurso con abuso sexual con acceso carnal agravado, delitos que contemplan la pena máxima en el Código Penal argentino.
Durante la audiencia realizada de manera virtual, el acusado reconoció haber cometido el crimen, lo que derivó en la inmediata resolución del caso. La jueza interviniente homologó el acuerdo entre la fiscalía y la defensa, y dictó la condena a prisión perpetua.
La decisión judicial puso fin a una causa que había generado una profunda conmoción en Mendoza y en todo el país, tanto por la gravedad del hecho como por la edad de la víctima.

Emma Olguín: un caso que conmocionó a Mendoza
El hecho ocurrió en agosto de 2023 en el departamento de Las Heras. La bebé fue trasladada de urgencia a un hospital pediátrico tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. A pesar de los intentos médicos por reanimarla, falleció días después.
Desde un primer momento, los profesionales de la salud detectaron signos de maltrato infantil, con múltiples lesiones internas y externas. Los estudios posteriores confirmaron que la víctima presentaba golpes severos, daño cerebral y signos de abuso sexual, lo que motivó la intervención inmediata de la Justicia.
El informe forense determinó que la causa de muerte fue un zamarreo violento, ocurrido el mismo día del hecho.
En el inicio de la causa, tanto el padre como la madre de la bebé fueron imputados. Sin embargo, meses después, la mujer fue sobreseída al no encontrarse pruebas concluyentes que acreditaran su participación en el delito. Según se estableció durante la investigación, la madre no se encontraba en el domicilio al momento del hecho y fue quien dio aviso a emergencias al detectar que la niña no reaccionaba.