Un conductor de 38 años fue detenido durante la madrugada de este viernes luego de protagonizar una peligrosa secuencia al volante de un colectivo de gran porte en plena Ruta 7, en el departamento de Maipú. El hombre manejaba con 2,13 gramos de alcohol en sangre y, según indicó la Policía, realizaba maniobras imprudentes que pudieron haber terminado en una tragedia.
El hecho ocurrió cerca de las 5 de la mañana, cuando un llamado al 911 alertó sobre un micro que circulaba en zigzag a la altura de San Roque. En ese momento, efectivos que se encontraban realizando un puesto fijo en la lateral del Acceso Este, en jurisdicción de la Comisaría 49 —a la altura del puente con Bandera de los Andes— observaron el vehículo de grandes dimensiones desplazándose de manera peligrosa.
De inmediato se dio aviso al resto de las movilidades policiales de la zona y comenzó un seguimiento controlado. Tras recorrer entre 8 y 10 kilómetros, los uniformados lograron darle alcance en la intersección de San Pedro y Ruta 7.
Al detener la marcha del colectivo constataron que en el interior viajaba una sola persona. El conductor manifestó ser el mecánico de la unidad y aseguró que había salido a “probar” el vehículo a esa hora de la madrugada, una explicación que llamó la atención de los efectivos.
Ante el aparente estado de ebriedad, se solicitó la presencia de Policía Vial, que le practicó el test de alcoholemia. El resultado fue contundente: 2,13 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces el límite permitido para conductores particulares y tolerancia cero en el caso de transporte de pasajeros.
Según informaron desde la Subcomisaría Lara, en San Roque, el colectivo circulaba a alta velocidad y realizando maniobras que podrían haber provocado un daño mayor. La rápida intervención policial evitó que la situación pasara a mayores.
El hombre fue trasladado a la dependencia policial y quedó a disposición de la Justicia. Si bien no trascendieron datos concretos sobre la empresa propietaria del micro, se indicó que pertenecería a una firma dedicada a realizar tours de compras.
Afortunadamente, no hubo víctimas ni personas heridas, pero el episodio encendió nuevamente las alarmas sobre la responsabilidad al volante, especialmente cuando se trata de vehículos de gran porte.