El trágico hecho ocurrió durante el viento Zonda y generó indignación en la zona. Vecinos aseguran que el peligro por árboles en mal estado había sido advertido desde hace años.
La muerte de un motociclista en Las Heras tras la caída de un árbol en medio del viento Zonda en Mendoza no solo generó conmoción, sino también un fuerte malestar entre los vecinos de la zona, quienes aseguran que el hecho pudo haberse evitado. El episodio ocurrió el miércoles por la tarde en la intersección de Dorrego y Azcuénaga, donde un árbol de gran porte se desplomó sobre la calzada y aplastó a dos motociclistas. Uno de ellos falleció en el acto, mientras que el otro permanece internado.
Tras el trágico accidente, vecinos del lugar expresaron su indignación y aseguraron que el estado de los árboles ya había sido denunciado en reiteradas oportunidades. “Hace por lo menos seis años que venimos reclamando por esto”, relató uno de los habitantes de la zona, visiblemente afectado por lo ocurrido.
Según explicaron, muchos ejemplares presentan signos de deterioro, sequedad y falta de mantenimiento, lo que representa un riesgo constante, especialmente en jornadas con ráfagas intensas de viento.

El área donde ocurrió la tragedia es considerada de alto tránsito. Por allí circulan diariamente trabajadores, colectivos y vehículos pesados, además de peatones y ciclistas que utilizan la bicisenda.
“Es una calle muy transitada, pasa mucha gente que va y viene del trabajo, hay colectivos constantemente”, señalaron los vecinos, quienes remarcaron que el peligro no es nuevo.
La caída del árbol, que atravesó completamente la calzada de vereda a vereda, dejó en evidencia la magnitud del riesgo que presentan muchos ejemplares que se encuentran secos o en mal estado.
Tras el hecho, la zona fue completamente vallada y el tránsito quedó interrumpido durante varias horas. En el lugar trabajó Policía Científica, personal de emergencias y operarios encargados de remover el árbol. Además, se registraron complicaciones por la presencia de cables caídos, lo que obligó a reforzar las tareas de seguridad.
El accidente se produjo en el marco de una jornada con alerta por viento Zonda, fenómeno que suele provocar caída de árboles, voladuras y situaciones de riesgo en la vía pública. Sin embargo, los vecinos insisten en que el problema excede lo climático y apunta a la falta de mantenimiento y respuesta ante los reclamos.