Justo José Báscolo dejó su cargo al frente del principal cruce internacional con Chile y crece la preocupación por el estado de la infraestructura, la falta de fondos y el manejo operativo del corredor bioceánico.
El Paso Internacional Cristo Redentor atraviesa una nueva crisis institucional y operativa a pocas semanas del inicio del invierno. Justo José Báscolo presentó su renuncia como coordinador del principal cruce fronterizo entre Argentina y Chile y desde distintos sectores advierten por graves problemas de infraestructura, falta de mantenimiento y ausencia de inversión nacional.
La salida del funcionario generó fuerte preocupación entre transportistas, empresarios y trabajadores vinculados a la actividad fronteriza, especialmente por el impacto que podría tener durante la temporada de nieve, cuando el corredor suele enfrentar sus momentos más críticos.
Báscolo renunció por “diferencias insalvables”
Según trascendió, la dimisión de Báscolo se produjo por “diferencias insalvables” con el director nacional de Fronteras, Enzo Cassia, en medio de reclamos por falta de apoyo político y ausencia de recursos para sostener el funcionamiento del sistema fronterizo.
Se trata de la segunda vez que el funcionario deja el cargo. Ya había presentado su renuncia en 2023, durante la gestión nacional anterior, en un contexto marcado por conflictos operativos y desacuerdos con autoridades chilenas.
Con el cambio de gobierno y la llegada de Javier Milei a la presidencia, Báscolo volvió a asumir la coordinación del paso, aunque finalmente decidió apartarse nuevamente esta semana.
Por el momento, el Ministerio del Interior de la Nación no designó un reemplazante para la coordinación del complejo fronterizo.
De manera provisoria, la administración del Paso Cristo Redentor quedó bajo la órbita directa de Carla Alburquerque, directora administrativa de Centros de Frontera, por lo que gran parte de las decisiones operativas comenzarán a manejarse desde Buenos Aires.
Transportistas denuncian abandono y amenazan con medidas de fuerza
Desde la Asociación de Camioneros Unidos de Mendoza cuestionaron duramente la situación actual del paso y apuntaron contra funcionarios nacionales y provinciales por el deterioro del sistema.
Referentes del sector indicaron que las instalaciones y los caminos “están cada vez peor” y advirtió que la falta de respuestas podría derivar en medidas de fuerza. “Esto es una bomba de tiempo. Cuando llegue la primera gran nevada se va a ver realmente cómo está funcionando el paso”, sostuvo.
Además, los transportistas denunciaron problemas en el funcionamiento de Aduana, demoras operativas y falta de mantenimiento tanto en el complejo Roque Carranza, en Horcones, como en el Área de Control Integrado de Uspallata.
En ese contexto, distintos sectores vinculados al transporte y al comercio internacional alertaron por la falta de inversión en infraestructura y mantenimiento. “El paso a Chile no puede manejarse a distancia desde Buenos Aires”, cuestionaron desde el sector camionero.