En medio de una inflación que no se detiene, los números son alarmantes. Un salario básico no cubre, ni siquiera, la línea de la indigencia.
La Argentina atraviesa una profunda crisis socioeconómica y los datos de la Canasta Básica Total (CBT) de junio no colaboran a calmar las aguas. Los salarios se licúan mes a mes. En junio, una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó $104.216,80 para no ser pobre, según informó el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). Aumentó un 4,6% respecto a mayo y un 63,7% interanual.
En tanto, para no caer en la indigencia, una familia tipo necesitó $46.525,36. Esta es la Canasta Básica Alimentaria (CBA) e incluye solo alimento. Estos cálculos responden a los requerimientos alimenticio imprescindibles para un grupo familiar. Lo componen, entre otros productos, pan, arroz, fideos, papa, azúcar, legumbres secas, carne, menudencias, fiambres, aceite, huevo y leche, entre otros. Aumentó un 4,6% respecto a mayo y un 56,7% interanual.
En tanto, para determinar la canasta básica total (CBT) se utiliza como base la canasta familiar y se le suma los precios de bienes y servicios no alimentarios.
El Salario Mínimo Vital y Móvil no cubre, ni siquiera, la línea de la indigencia
El Salario Mínimo Vital y Móvil al 1 de junio era de $45.540. O sea, a una persona que en junio cobró ese salario no le alcanzó ni siquiera para darle de comer a su familia, por lo tanto, cayó en la indigencia.
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Las canastas básicas alimentaria y total aumentaron 4,6% en junio de 2022 con relación a mayo, y 63,7% y 56,7% interanual, respectivamente https://t.co/yS1rWh6yGX pic.twitter.com/RD0mkUC2mI— INDEC Argentina (@INDECArgentina) July 21, 2022