Cuatro personas fueron atendidas por médicos del Servicio de Emergencias Coordinado en el barrio privado Cortaderas II, luego de que una pérdida en la caldera generara acumulación de gas durante la madrugada.
En la madrugada del martes, una familia compuesta por dos adultos y dos menores sufrió una intoxicación por monóxido de carbono en su vivienda ubicada en el barrio privado Cortaderas II de Guaymallén. El hecho ocurrió alrededor de las 4:30, cuando los integrantes comenzaron a experimentar síntomas de malestar general y solicitaron asistencia inmediata.
Al lugar acudieron efectivos de la Comisaría 35ª junto con profesionales del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), quienes constataron que los cuatro presentaban signos compatibles con intoxicación leve. Se trataba de un hombre de 39 años, una mujer de 40 y dos hijos de 4 y 16 años. Todos recibieron atención médica en el domicilio y lograron estabilizarse sin necesidad de traslado hospitalario.
De acuerdo con la información oficial, la causa del episodio fue una pérdida de gas en la caldera de la vivienda, lo que generó acumulación de monóxido de carbono en el interior. Este tipo de incidentes suele repetirse durante la temporada invernal en la provincia, cuando el uso intensivo de artefactos a gas aumenta el riesgo de fugas y combustiones incompletas.
El monóxido de carbono es un gas tóxico que se produce por la combustión deficiente de artefactos como calderas, estufas o calefones. Se caracteriza por ser incoloro e inodoro, lo que dificulta su detección. En ambientes cerrados puede alcanzar concentraciones peligrosas en poco tiempo y provocar síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas y debilidad. En casos más graves, puede derivar en pérdida de conciencia e incluso la muerte.
Las autoridades sanitarias de Mendoza remarcan que la mayoría de los casos de intoxicación se relacionan con artefactos defectuosos o instalaciones sin mantenimiento adecuado. Por ello, insisten en la importancia de realizar revisiones periódicas por técnicos matriculados, mantener ventilación constante en los ambientes y, en lo posible, instalar detectores de monóxido de carbono en los hogares.