La actividad del volcán Planchón-Peteroa volvió a encender las alertas en el sur de Mendoza. El SEGEMAR confirmó un incremento en las emisiones de gases y cenizas, que ya habrían alcanzado Bardas Blancas y podrían llegar a Malargüe según la rotación del viento. Defensa Civil emitió recomendaciones.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) informó que continúa vigente la alerta amarilla para el complejo volcánico Planchón-Peteroa, ubicado en la zona sur, cerca del límite con Chile. El organismo reportó un incremento sostenido en los parámetros sísmicos y un leve aumento en la actividad superficial del macizo. Según comunicó Defensa Civil, la situación generó preocupación en los habitantes del sur mendocino debido a que las cenizas volcánicas en suspensión y el olor a azufre ya habrían alcanzado la zona de Bardas Blancas, y existe la posibilidad de que el fenómeno llegue al centro de Malargüe, dependiendo del comportamiento del viento.
El Peteroa se mantiene en alerta técnica amarilla desde julio. Su actividad más reciente ocurrió a comienzos de esta semana, cuando se registraron emisiones de gases desde el cráter. Este martes, el organismo provincial confirmó que se intensificó la expulsión de cenizas: “El SEGEMAR ha informado que el complejo volcánico continúa con la emisión de cenizas, las cuales habrían alcanzado la zona de Bardas Blancas con presencia de cenizas en suspensión y olor a azufre. Asimismo, existe la posibilidad de que la ceniza en suspensión pueda llegar a Malargüe dependiendo de la rotación del viento”.
Recomendaciones oficiales para la población
Frente al escenario preventivo, desde Defensa Civil difundió una serie de medidas destinadas a reducir riesgos sanitarios, cuidar el agua potable y evitar daños materiales:
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Mantener cerradas puertas y ventanas para impedir el ingreso de ceniza.
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Sellar rendijas y cubrir marcos con trapos húmedos.
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Proteger y cubrir depósitos de agua para evitar contaminación.
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Resguardar electrodomésticos y aparatos electrónicos.
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Informarse únicamente a través de canales oficiales.
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No acercarse a menos de 2 kilómetros del cráter activo.
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Recordar que el viento Oeste-Suroeste puede desplazar cenizas hacia el Sudeste mendocino.
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Usar barbijo o pañuelo húmedo, gafas y ropa que cubra la piel al aire libre.
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Consultar al centro de salud ante irritación ocular, tos persistente o dificultad para respirar.
Desde el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur y el SEGEMAR explicaron que el monitoreo funciona bajo un “semáforo de alerta volcánica” que va desde verde (normal) hasta rojo (erupción inminente). En este momento, los volcanes se encuentran en nivel amarillo, lo que indica cambios internos del sistema, pero sin impacto directo sobre poblaciones cercanas.

Las autoridades aseguraron que se mantiene un seguimiento permanente y pidieron evitar la difusión de información no oficial para no generar alarma.