En la madrugada del miércoles, dos hombres violentaron el frente de la panadería “Mi Pana”, en calle San Juan al 500 de Ciudad, y escaparon con productos dulces. La Oficina Fiscal de Capital investiga el hecho con apoyo de cámaras de seguridad.
La inseguridad volvió a golpear al corazón de Mendoza. En la madrugada del miércoles 24 de junio, dos delincuentes destrozaron la vidriera de la panadería “Mi Pana”, ubicada en calle San Juan al 500, pleno centro de la Ciudad, y escaparon con mercadería. El episodio generó alarma entre comerciantes y vecinos, que advierten sobre la reiteración de hechos similares en la zona.
El robo ocurrió cerca de las 2 de la mañana, cuando los sujetos rompieron el frente vidriado y lograron ingresar al local. Testigos que transitaban por la zona observaron la maniobra y dieron aviso inmediato al 911. Minutos después, efectivos policiales llegaron al lugar y constataron los daños en el comercio.
El propietario del negocio fue convocado por la policía y confirmó el faltante de productos dulces y panificados. Según fuentes oficiales, los delincuentes se llevaron principalmente facturas y otros artículos de panadería, un botín insólito frente al nivel de destrozos ocasionados.
La causa quedó en manos de la Oficina Fiscal de Capital, que trabaja en la identificación de los responsables. Para ello, se analizan las cámaras de seguridad de la zona y se relevan testimonios de vecinos que pudieron observar la fuga de los sospechosos. Hasta el momento, no hay detenidos.
En las últimas semanas, locales gastronómicos y pequeños negocios han denunciado ataques similares, donde los delincuentes aprovechan la escasa circulación y la menor presencia policial durante la madrugada. Los comerciantes de la zona expresaron su preocupación y reclamaron mayor patrullaje en horarios críticos. “Estamos indefensos, rompen vidrieras y se llevan lo que encuentran. El daño económico es mucho mayor que lo robado”, señaló un comerciante de la zona.
La modalidad de romper vidrieras para ingresar se repite en distintos locales, generando un clima de inseguridad que impacta directamente en la actividad comercial. Desde la Cámara de Comercio local se pidió reforzar la vigilancia y coordinar acciones preventivas para evitar nuevos ataques.