El incremento en las dietas de senadores y diputados provinciales está directamente vinculado a las paritarias que negocia el Gobierno con ATE. Actualmente perciben entre $4,7 y $4,8 millones de bolsillo.
Los legisladores de Mendoza verán un aumento en sus ingresos a partir de marzo, cuando sus dietas superen los 5 millones de pesos de bolsillo. El ajuste se desprende de la negociación salarial entre el Ejecutivo provincial y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), ya que por ley los sueldos de los representantes están atados a los acuerdos de la administración pública.
En febrero, los diputados y senadores cobraron entre $4,7 y $4,8 millones netos, mientras que el salario bruto rondó los $5,4 millones, incluyendo aportes jubilatorios, partidarios e impuesto a las Ganancias. Con el nuevo esquema, los ingresos podrían alcanzar los $5.082.500 en marzo y superar los $5.225.000 en mayo, siempre que prospere la propuesta oficial de un aumento del 10% en dos tramos.
El mecanismo está regulado por la Ley 5.811, que establece que el sueldo del gobernador equivale al doble de la clase 13 del Escalafón General de la Administración Pública. A partir de ese cálculo, los legisladores perciben el 95% del salario del mandatario provincial, lo que significa que cada acuerdo paritario impacta de manera automática en sus dietas.
Desde la Legislatura aclararon que los representantes no negocian directamente sus sueldos: “Estamos atados a lo que acuerde ATE con el Gobierno. No hay paritarias propias”, señalaron fuentes de la Cámara de Diputados.
Además del salario base, algunos legisladores reciben un adicional por desarraigo, destinado a quienes viven a más de 100 kilómetros de la Legislatura. Este beneficio otorga un 3,5% extra a los representantes del Este y Valle de Uco, y un 5% a los del sur provincial, siempre condicionado a la asistencia perfecta en las sesiones.
La discusión sobre los ingresos de la dirigencia política se reavivó en los últimos días, luego de que se conociera que los senadores nacionales pasarán a cobrar más de $11 millones mensuales por la actualización automática de sus dietas vinculadas a las paritarias del personal del Congreso.
Mientras el Gobierno busca cerrar un acuerdo con los estatales, el aumento en las dietas legislativas genera polémica y pone bajo la lupa el sistema que vincula los sueldos de los representantes con las negociaciones salariales de la administración pública.