Las fuertes ráfagas de viento Zonda provocaron un nuevo desborde del canal Pescara en Maipú, a la altura de calle Tropero Sosa, generando complicaciones en el tránsito y preocupación entre los vecinos de la zona.
El fenómeno se originó cuando el viento arrastró basura y distintos materiales que terminaron obstruyendo el cauce. Esta acumulación formó un “tapón” en algunas bocas del canal, lo que impidió el normal escurrimiento del agua y provocó que se desbordara hacia la superficie.
Durante la mañana, personal de Hidráulica trabajó intensamente en el lugar para destapar el canal y controlar la situación, mientras que agentes municipales continuaban con tareas de limpieza para restablecer la normalidad. Las autoridades advirtieron que el agua que circula por el Pescara está contaminada, ya que contiene desechos cloacales, residuos industriales y basura acumulada.
Vecinos de la zona señalaron que el problema no es nuevo y que suele repetirse tanto con tormentas intensas como con fuertes vientos. “Ayer empezó a salir agua de a poco, pero a la tarde noche ya era cada vez más. El miedo es que termine entrando a las casas”, relataron.
Además, apuntaron contra la falta de mantenimiento del canal y las acequias, asegurando que la acumulación de residuos agrava la situación. También mencionaron que algunas obras en la zona podrían estar influyendo en el escurrimiento del agua.
Históricamente, el canal Pescara no estaba impermeabilizado, lo que provocaba frecuentes desbordes en épocas de lluvias. Con el paso del tiempo, se realizaron mejoras como el revestimiento y la colocación de tapas, aunque los problemas persisten.
Desde Irrigación indicaron que el principal inconveniente está vinculado a la acumulación de agua pluvial y residuos, y aclararon que el canal solo se utiliza de manera excepcional para derivar agua desde el río Mendoza.
Más allá de la contingencia puntual generada por el Zonda, los vecinos manifestaron su preocupación por el impacto ambiental y sanitario, debido a la presencia de líquidos contaminados que, en ocasiones, terminan ingresando a las viviendas.