“Ella era mi razón de ser”: el desgarrador testimonio de Gonzalo el joven que perdió la novia en el accidente en Colón y Perú

“Ella era mi razón de ser”: el desgarrador testimonio de Gonzalo el joven que perdió la novia en el accidente en Colón y Perú

Mendoza

Gonzalo Paralavecchio (24) circulaba en un Uber con su novia Luciana Báez de 22 años cuando fueron embestidos por otro auto en pleno centro de Mendoza. La joven falleció y él quedó gravemente herido internado en el Hospital Central. A semanas del accidente revive “esa pesadilla” y solo pide una cosa: “Justicia”.

El miércoles 26 de agosto, cerca de las 22.30 una pareja de jóvenes decidió volver a su casa en Uber. El plan era acostarse a dormir para continuar con la rutina al otro día. En pleno viaje y tal vez en una de las esquinas más transitadas del centro, Colón y Perú, fueron embestidos por otro auto. Luciana Báez, de 22 años falleció en el lugar y su novio Gonzalo Parlavecchio quedó gravemente herido. A solo semanas del accidente, Gonzalo con el poco aliento que tiene, decidió hablar para recordar a Luciana y principalmente con un objetivo que su muerte no quede impune y exista algo de Justicia.

“De ánimo estoy destrozado, en pocas palabras. Me arrebataron al amor de mi vida, a la mujer que amé, amo y amaré toda la vida incondicionalmente”, expresa Gonzalo de tan solo 24 años al comenzar su relato. Con profunda pena revive esa “pesadilla” y describe a Luciana como su compañera, su mejor amiga y la mujer con la que había proyectado sus sueños. “Ella era mi razón de ser y de progresar, mi compañera, mi mejor amiga y la mujer con la que proyecté todos mis sueños”, sostuvo.

Desde aquella noche, aseguró que siente que perdió una parte fundamental de su vida. “Desde esa noche en la que me la arrebataron, yo perdí una parte de mí muy grande que va a estar toda la vida así. No hay palabras ni plata ni nada que me devuelva a mi novia ni a esa parte de mí que era con ella. Todo eso hoy en día es un dolor que duele más que cualquier herida física”, manifestó.

Las secuelas: fracturas en todo el cuerpo

Además de enfrentar la muerte de Luciana, Gonzalo permanece en recuperación por las importantes lesiones que sufrió durante el choque.

“En cuanto a mi estado de salud, sufrí cuatro fracturas de costillas, dos fracturas de columna, tanto ciática como lumbar, y la razón por la que me operaron fue la cuádruple fractura de pelvis, sumada a la fractura de sacro, por la cual me pusieron tornillos para unir todo”, explicó.

Actualmente se encuentra de alta y continúa su recuperación en su casa. Sin embargo, necesita asistencia permanente para realizar actividades cotidianas.

“Es doloroso ver a mi familia, a la familia de mi novia y verme a mí mismo en el estado en el que me encuentro, necesitando ayuda para todo y tratando de aprender a sentarme y poder hacer algunos movimientos, sin poder hacer nada solo”, contó.

El joven explicó que atraviesa fuertes dolores físicos y que debe tomar medicación para sobrellevarlos. “Hoy en día estoy de alta en mi casa, pero medicado con calmantes súper fuertes para soportar todo el dolor físico. El dolor emocional es aún más complejo y más crudo por cómo fue todo”, afirmó.

“Íbamos en un Uber a dormir”

Gonzalo también relató qué estaban haciendo él y Luciana aquella noche. Según explicó, ambos viajaban en un Uber con la intención de regresar a descansar después de terminar su día.

“Íbamos en un Uber a dormir, ya que nuestro día había terminado ahí. Solo era volver y dormir juntos, como muchísimas veces hicimos”, señaló.

Para el joven, lo ocurrido representa una tragedia que, según sostiene, podría haberse evitado. “Todo lo que pasó realmente es una pesadilla constante de la que espero que, aunque sea, haya justicia. Es algo que se podría haber evitado si no hubiese un asesino atrás del volante del otro lado”, expresó.

Gonzalo apuntó contra la conducta del otro conductor y reclamó que se respeten las leyes. “Fue en cuestión de segundos por una imprudencia gigante de alguien a quien no le importaron las consecuencias de lo que hacía, arruinando vidas y familias con una marca de por vida”, sostuvo.

Un solo pedido: “Justicia”

En medio de su recuperación, Gonzalo y sus seres queridos buscan que el caso avance y que se haga justicia por la muerte de Luciana. “Estamos buscando, en una vida tan injusta, un poco de justicia, algo que no tendría que haber pasado si se respetaba la vida ajena”, manifestó.

El joven reconoció que ninguna condena podrá devolverle a Luciana, pero insistió en la necesidad de que se cumplan las leyes. “Realmente espero justicia y que se cumplan las leyes, aunque nadie me va a devolver a mi novia ni a su familia esa parte tan importante”, expresó.

A las consecuencias emocionales y físicas se suman, además, los gastos derivados de su recuperación. “Mi estado de salud y todos los hechos traumáticos, sumados a todos los gastos que para mis seres queridos y para mí son una tristeza absoluta”, indicó.

Gonzalo contó que su situación actual contrasta profundamente con la vida que llevaba antes del siniestro.

“Yo soy alguien que nunca puede estar quieto y que siempre quiere ayudar y hoy en día me tienen que ver postrado en una cama, tratando de salir adelante en el día a día, buscando fuerzas de donde no hay”, relató.

Gonzalo, además, habló sobre todo aquello que imaginaba compartir con Luciana y que quedó truncado aquella noche. “¿Y ese tiempo y esa vida y todos los sueños, todo el amor, todas las emociones y esos momentos en los que solo éramos ella y yo?”, expresó.

Y agregó: “Toda esa parte de mi vida se fue con ella. Por eso pienso que en ese siniestro no solo se fue ella, sino una parte gigante llena de amor de mi alma”.

Una noche que cambió su vida para siempre

Para Gonzalo, aquella noche cambió su vida para siempre. “Esa noche me arruinó la vida para siempre, una vida llena de proyectos y amor que estaba ya encaminada”, afirmó.

Finalmente, volvió a pedir justicia y dejó un mensaje sobre las consecuencias que puede tener una conducta imprudente al volante.

“Simplemente pedir que se haga justicia y que se cumpla, que ni la plata ni las palabras pueden solucionar todo lo que pasó”, sostuvo.

Y cerró con una reflexión sobre Luciana y el impacto de su muerte en quienes la rodeaban: “Le quitaron la vida a una persona que es la luz de muchas vidas, que hoy en día esas vidas no encuentran consuelo. Manejar como un desquiciado e incumplir las leyes puede provocar esto. No es un accidente: es una vida que no va a volver y muchas vidas que se arruinaron tratando de buscarle algún sentido para seguir adelante”.

Cómo sigue el caso

En medio de la recuperación de Gonzalo, el conductor del Citroen C4, Héctor Octavio Barroso Gallegos (21) que atropelló a los jóvenes que viajaban en el Uber Fiat Cronos, continúa imputado por los delitos de Homicidio culposo agravado, lesiones graves culposas agravadas y lesiones leves culposas, todo en concurso ideal.

El acusado estuvo detenido pero recuperó la libertad tras fijar un seguro en el que un familiar se podría hacer cargo de la fianza de $6 millones, mientras continúa la investigación. La defensa de Barroso Gallegos apunta a una falla en los frenos y señaló que el conductor salió de un taller de frenos, horas antes del accidente.

Paralelamente la Justicia está obteniendo información en el desgravado de las cámaras, clave para saber si el conductor de 21 años pasó semáforo en rojo y la velocidad en la que circulaba.

 

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