El conductor de una Toyota Hilux chocó contra un Fiat Cronos que trabajaba como vehículo de aplicación y en el que viajaban tres pasajeros. Tras el impacto, la camioneta volcó sobre una acequia. Su conductor dio positivo en el control de alcoholemia.
Un conductor alcoholizado que circulaba a contramano provocó un fuerte choque este jueves por la mañana en Maipú. El siniestro ocurrió alrededor de las 6 horas en la intersección de Padre Vázquez y Barcala, a pocas cuadras de la plaza departamental, y terminó con una camioneta volcada sobre una acequia.
El vehículo involucrado fue una Toyota Hilux blanca que impactó contra un Fiat Cronos utilizado como auto de aplicación. En este último viajaban el conductor y tres pasajeros, quienes no sufrieron heridas de gravedad.
Como consecuencia del choque, la camioneta terminó completamente volcada sobre la acequia. Además, se produjo un derrame de líquidos en el lugar.
El conductor de la Toyota Hilux realizó una maniobra a contramano antes de impactar contra el Fiat Cronos. Tras el siniestro, le realizaron un control de alcoholemia que dio resultado positivo. Aunque no sufrió lesiones de gravedad, fue trasladado a la Comisaría Décima, ubicada a pocas cuadras de la zona.
El conductor del vehículo de aplicación contó que circulaba de sur a norte cuando se produjo el impacto. También confirmó que los pasajeros que viajaban con él fueron trasladados y que se encontraban bien.
Una mujer que suele transitar por el lugar aseguró que los vehículos pasan a alta velocidad y que ya hubo otros accidentes.
“Mucha velocidad. Esta calle, la verdad, es peligrosa. La gente pasa muy rápido. Este no es el primer choque”, contó.
La mujer recordó que el mes pasado ocurrió otro siniestro en la esquina cercana y manifestó su preocupación porque los vehículos suelen estacionar en ese sector.
También advirtió sobre una conducta que, según describió, se repite en esas calles: “Generalmente se ve mucha gente que entra a contramano en cualquier hora del día. Vemos que pasan y tienen que pegar la vuelta porque no se dan cuenta”.
“Gracias a Dios no ha pasado nada, porque en la parada siempre están los chicos esperando. Mucha gente hay ahí”, señaló.
El siniestro provocó restricciones en la circulación en Padre Vázquez y Barcala. Además, la presencia de la parada de colectivos complicó momentáneamente el acceso de los pasajeros, que debían realizar una maniobra para poder subir a las unidades.
Personal trabajaba en el lugar para retirar los vehículos y despejar la zona.