El Chevrolet Corsa había sido secuestrado en 2022 y permaneció durante años en una playa municipal de Ciudad. Luego fue retirado con documentación falsa, utilizado durante casi un año y terminó destruido tras un choque en el Acceso Sur. Ahora volvió a manos de su verdadero dueño.
El Chevrolet Corsa que durante años permaneció en una playa de secuestros de la Municipalidad de Ciudad y que luego apareció involucrado en un violento choque en el Acceso Sur finalmente volvió a manos de su verdadero dueño. Sin embargo, Facundo López aseguró que recibió el vehículo en condiciones que lo dejaron prácticamente inutilizable y cuestionó duramente cómo fue posible que el auto saliera del depósito con documentación apócrifa.
El Corsa había sido secuestrado en 2022 y permaneció durante años en una playa municipal. En 2025 desapareció del lugar después de que una persona presentara documentación falsa para retirarlo. Durante los meses siguientes, el vehículo fue utilizado, acumuló decenas de miles de kilómetros y finalmente terminó destruido en un accidente ocurrido el 30 de julio en el Acceso Sur.
Ahora, el propietario anticipó que iniciará una demanda por daños y perjuicios contra la Municipalidad y otros responsables. El estado del vehículo es uno de los principales puntos de conflicto. Según explicó López, el auto que recuperó ya no se encuentra en las condiciones en las que había sido secuestrado.
Entre los daños que enumeró aparecen la destrucción de la parte delantera, los largueros doblados y el tren delantero completamente afectado. “Se ha ido la trompa para atrás, se doblaron los largueros. Las gomas están reventadas. No son las ruedas originales de fábrica que tenía”, relató.
También señaló que los cañones del aire acondicionado están rotos, que se activaron los dos airbags y que la computadora del vehículo quedó desactivada.
El tablero también sufrió daños importantes, mientras que el tren delantero quedó inutilizado como consecuencia del choque.
El propietario sostuvo además que algunas piezas del vehículo ya no son las originales y que durante el período en que estuvo en manos de terceros se realizaron distintas modificaciones.
Uno de los datos que más llamó la atención de López cuando recuperó el vehículo fue el kilometraje.
Cuando el Chevrolet Corsa fue secuestrado, registraba alrededor de 49.000 kilómetros. Después de casi un año fuera de la playa municipal, el odómetro marcaba más de 100.000 kilómetros.
Esto permitió establecer que el vehículo no solamente había sido retirado de manera irregular, sino que además fue utilizado intensivamente durante el tiempo que permaneció fuera del depósito.
Según relató el dueño, quienes lo tenían también realizaron diferentes reparaciones y modificaciones. “Tenía un toquecito en una puerta que se ve que lo han arreglado”, contó López.
Incluso, según explicó, las personas que utilizaron el vehículo llegaron a pagar las patentes y mantenerlas al día, además de realizar otros trámites relacionados con el auto.
El Corsa había sido retirado de la playa con documentación falsa
La historia comenzó varios años atrás. El vehículo había sido secuestrado en 2022, durante un control de alcoholemia. Dos días después falleció la madre de Facundo López, quien era la titular registral del automóvil.
La familia debía realizar la correspondiente sucesión para poder retirar el vehículo, pero el trámite no se inició en ese momento.
Durante un tiempo, López veía el auto cuando pasaba frente a la playa de secuestros. Sin embargo, en algún momento de 2025, dejó de encontrarlo allí.
El Corsa había sido retirado por una persona que presentó una autorización presuntamente falsa, acompañada por documentación que aparentaba acreditar un poder otorgado por la madre fallecida.
Una escribana denunció que falsificaron su firma y su QR
La documentación utilizada para retirar el vehículo generó otra derivación dentro de la investigación.
El supuesto poder presentado llevaba la firma de una escribana, pero la profesional aseguró ante la Justicia que esa firma no había sido realizada por ella.
El Colegio Notarial de Mendoza intervino y analizó el documento. Según la investigación, la firma había sido copiada de otro instrumento notarial y colocada en un sector donde habitualmente no se incorporan esas firmas.
También se habría utilizado un QR apócrifo, lo que permitió darle apariencia de autenticidad a la documentación.
La escribana debió presentarse ante la Justicia para explicar que no había autorizado el documento y que sus datos habían sido utilizados de manera fraudulenta.
El verdadero dueño tomó conocimiento de lo ocurrido de una manera inesperada. Cuando acudió a realizar un trámite relacionado con su licencia de conducir, consultó qué había sucedido con el Corsa y recibió información contradictoria. En un primer momento incluso le dijeron que el vehículo había sido rematado.
Posteriormente, desde el área de Legales de la Municipalidad le reconocieron que el auto había sido retirado de la playa mediante documentación que ahora es investigada.
La situación tomó otra dimensión cuando, el 30 de julio, el Corsa apareció involucrado en un accidente de tránsito en el Acceso Sur, en el tramo comprendido entre Lamadrid y Alsina. Fue entonces cuando López terminó de conocer la verdadera situación del vehículo.
El accidente ocurrió cuando Lucas Germán Segura, quien conducía el Chevrolet Corsa, chocó contra un Volkswagen Polo.
El impacto provocó importantes daños en la parte delantera del Corsa. Tras el siniestro, la Policía realizó un control de alcoholemia al conductor, que arrojó 2,15 gramos de alcohol por litro de sangre.
Pero la investigación tomó un giro todavía más complejo cuando se descubrió que la identidad utilizada por el conductor también presentaba irregularidades. Inicialmente había sido identificado como Pablo Núñez, pero posteriormente se estableció que Segura habría utilizado la identidad de otra persona.
También investigan el robo de identidad del supuesto conductor
El verdadero Pablo Núñez, oriundo de San Martín, tuvo que presentarse espontáneamente ante la Fiscalía después de enterarse de que existía una orden de captura vinculada con su identidad.
Según declaró, descubrió que alguien había utilizado sus datos incluso para alquilar otro vehículo. En el caso del Corsa, la investigación estableció que la licencia utilizada por Segura habría sido adulterada mediante el reemplazo de la fotografía.
Segura permanece en libertad bajo fianza, mientras continúa la investigación judicial.
Según trascendió, existen otros casos en los que propietarios denunciaron que vehículos que habían sido secuestrados ya no se encontraban en las playas de estacionamiento donde debían permanecer.
Después de recuperar el vehículo, López aseguró que no tiene previsto repararlo por el momento. El estado en el que recibió el Corsa se convirtió, según explicó, en uno de los elementos que utilizará para avanzar con un reclamo judicial.
El propietario anticipó que presentará una demanda por daños y perjuicios en el fuero Civil contra la Municipalidad y contra quienes considere responsables.