Los alumnos de 5° año de la escuela Paula Albarracín de Sarmiento de Maipú habían trabajado durante meses para reunir dinero para su festejo de egresados. Durante el último día de los Kioscos Estudiantiles les robaron la caja con la recaudación de los tres días. Sus familias iniciaron una colecta para que puedan cerrar el año juntos.
La 41° edición de los Kioscos Estudiantiles de Maipú terminó con una situación que dejó profundamente afectados a un grupo de estudiantes. Después de meses de trabajo para construir su puesto, organizar actividades y reunir fondos, los alumnos de la promoción Nexus de la escuela Paula Albarracín de Sarmiento denunciaron que les robaron el dinero recaudado durante los tres días del evento. La plata tenía un destino concreto: poder organizar algún festejo de egresados, ya fuera una cena o un viaje, algo que hasta el momento no habían podido concretar por la situación económica de las familias.
El robo ocurrió durante el último día, mientras se desarrollaba el tradicional banderazo de las promociones alrededor de la Plaza Departamental 12 de Febrero. En medio del movimiento de personas, la caja fue guardada en la parte trasera del kiosco y, según relató la familia de los estudiantes, varias personas que no pertenecían a las promociones pasaron corriendo por los alrededores. En cuestión de segundos, se llevaron la recaudación.
El robo ocurrió durante el último día de los Kioscos Estudiantiles
Los estudiantes de 5° año habían participado de la tradicional celebración de Maipú con un puesto inspirado en Gruff, la bestia de Nunca Jamás de Tinker Bell.
Como ocurre cada año, detrás de la propuesta había meses de preparación. Los jóvenes no solamente tuvieron que diseñar y construir el kiosco, sino que también realizaron distintas actividades para conseguir los recursos necesarios.
Según contaron sus familias, organizaron ferias de platos, torneos, venta de sándwiches, sorteos y otras iniciativas para reunir dinero. Incluso algunos estudiantes salieron a los semáforos disfrazados para pedir colaboración.
Todo ese esfuerzo permitió que finalmente pudieran participar de la celebración y comenzar a reunir dinero para su despedida de la escuela. Pero durante el último día ocurrió el robo.
El episodio se produjo mientras las distintas promociones participaban del banderazo, una de las actividades tradicionales que se realizan alrededor de la plaza.
En ese momento, los estudiantes debían continuar atendiendo el kiosco y algunos permanecían en la cocina. También había un adulto responsable en el lugar. Ante el movimiento de personas, la caja con el dinero había sido colocada en la parte trasera del puesto.
Según el relato de las familias, en determinado momento varias personas pasaron corriendo por los costados del kiosco. Los estudiantes intentaron concentrarse en proteger las pertenencias que permanecían allí, pero en cuestión de segundos alguien tomó la caja y escapó.
Cuando advirtieron lo sucedido, dieron aviso a las autoridades que se encontraban trabajando en el evento. Sin emabrgo, el robo significó perder todo lo recaudado durante los tres días de venta.
El dinero estaba destinado al festejo de egresados
Para los estudiantes, la pérdida no representa solamente dinero. Los fondos tenían como objetivo poder realizar alguna actividad para celebrar el final de una etapa que, hasta ahora, no pudieron cerrar como esperaban.
Debido a la situación económica, el curso no había podido organizar una cena de egresados ni un viaje. Por eso, la recaudación de los Kioscos Estudiantiles era una oportunidad para conseguir al menos una alternativa que les permitiera compartir un último festejo. “Esa plata era para festejar juntos”, es el sentimiento que atraviesa el reclamo de las familias.
La noticia generó una fuerte reacción entre los estudiantes. Según contaron sus familias, después de enterarse de lo ocurrido los chicos comenzaron a llorar y se abrazaron entre ellos. Para muchos, la situación fue especialmente dolorosa porque conocían el esfuerzo que había detrás de cada peso recaudado.
Mientras los padres comenzaban a llegar para ayudarlos a ordenar y contenerlos, intentaron transmitirles que, pese a lo sucedido, debían quedarse también con todo lo vivido durante el proceso de preparación.
Sin embargo, la angustia fue inevitable. No solamente habían perdido el dinero, sino que también sentían que se había llevado por delante parte del esfuerzo realizado durante meses para poder construir su kiosco y reunir los fondos.
Los padres iniciaron una colecta para ayudarlos
Al ver la situación que atravesaban sus hijos, un grupo de padres decidió poner en marcha una colecta solidaria. El objetivo inicial es recuperar parte del dinero perdido y conseguir, al menos, los recursos necesarios para alquilar un quincho donde los estudiantes puedan pasar un día juntos y celebrar el cierre de su último año.
La respuesta de la comunidad, según contaron las familias, fue positiva. Varias personas se comunicaron para conocer qué había ocurrido y ofrecer colaboración. Incluso algunos se contactaron con la intención de ofrecer un quincho para que los chicos puedan realizar el festejo. Hasta el momento, esta última posibilidad todavía no se concretó.
Cómo ayudar a los estudiantes
Cualquier persona que quiera a yudar a los estudiantes de la promoción Nexus de la escuela Paula Albarracín de Sarmiento puede hacerlo al 2615025456 o al alias giselaaldana.uala. Las familias señalaron que cualquier tipo de aporte suma por más pequeño que sea y agradecieron de antemano a toda la comunidad que se ha sumado a la causa.
Ahora, sus familias apelan nuevamente a la solidaridad para que el robo no termine también llevándose la posibilidad de que los chicos puedan festejar juntos su último año de secundaria.
Una celebración que reunió a miles de personas en Maipú
La situación ocurrió en el marco de la 41° edición de los Kioscos Estudiantiles, una celebración tradicional del departamento de Maipú que este año convocó a más de 70.000 visitantes. La Plaza Departamental 12 de Febrero volvió a convertirse en el escenario de encuentro de las promociones de las escuelas secundarias del departamento.
Durante los días del evento, los estudiantes presentaron sus muñecos y puestos gastronómicos, cada uno con una temática particular.
Además de la competencia y las propuestas gastronómicas, los jóvenes participaron previamente de capacitaciones relacionadas con manipulación de alimentos, seguridad e higiene, habilitación comercial y convivencia.
