Antes del invierno, el frío era solo una molestia. Ahora, con temperaturas bajo cero y una ola polar que golpea a Mendoza, para muchas familias se convirtió en un problema económico. Entre el alto costo del gas, la compra de leña y el temor a las facturas, cada hogar busca la manera de calefaccionarse sin desbordar el presupuesto. A esto se suman los riesgos por el hielo en calles y rutas, y el aumento de los casos de intoxicación por monóxido de carbono.
En numerosos barrios de la provincia, donde no llega la red de gas natural, la leña dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. Incluso quienes cuentan con gas reconocen que reducen al mínimo el uso de las estufas para evitar que la factura sea impagable.
“Estoy cobrando la jubilación mínima y el gas está por las nubes”, relató una vecina que aseguró que utiliza una salamandra para calefaccionarse. Otros vecinos explicaron que salen a buscar ramas o compran leña para atravesar los días más fríos.
Actualmente, el kilo de leña ronda los $500 y muchas familias optan por comprar grandes cantidades para abaratar costos. Algunos aseguran que calefaccionarse con leña puede representar un ahorro cercano al 50% respecto del gas.
Además del ahorro, hay quienes utilizan la leña para cocinar. “Hacemos pan casero y tortitas. Le da otro sabor y calienta mucho mejor la casa“, comentó una familia que decidió abastecerse con una camionada de leña para todo el invierno.
El gas, un gasto que obliga a cambiar hábitos
Entre quienes tienen acceso al gas natural, el denominador común es el mismo: prender la calefacción solo unas horas al día.
“En la mañana la usamos un rato, después la apagamos para no gastar tanto”, explicó una mujer. Otra vecina contó que prefiere abrigarse dentro de su casa antes que consumir más gas.
“Apago todo y me pongo más ropa. Solo la prendo cuando hace muchísimo frío porque después no puedo pagar la factura”, afirmó.
También hay personas que sienten temor por el uso del gas y lo utilizan apenas unos minutos para templar el ambiente.
La preocupación económica incluso lleva a muchas familias a priorizar otros gastos esenciales. “Antes de pagar el gas hay que comprar los remedios”, expresó uno de los testimonios recogidos.
Hielo en las rutas y accidentes
El frío extremo también complicó la circulación en Mendoza. Durante la mañana se registraron varios accidentes de tránsito provocados por la presencia de hielo sobre el asfalto.
Uno de los hechos más importantes fue un choque en cadena que involucró a diez vehículos que perdieron el control debido a las condiciones de la calzada.
Desde Defensa Civil recomendaron reducir la velocidad y extremar las precauciones al conducir, especialmente en rutas, puentes, calles y veredas donde permanece el hielo.
Las autoridades señalaron que una superficie muy brillante suele ser un indicio de formación de hielo y recordaron la importancia de mantener una conducción prudente para evitar siniestros.
Alerta por monóxido de carbono
Con el uso intensivo de estufas, salamandras y otros sistemas de calefacción, también aumentan los riesgos dentro de las viviendas.
Defensa Civil informó que ya se registraron 19 casos de intoxicación por monóxido de carbono en lo que va del año y advirtió que también crecieron los incendios vinculados a sistemas de calefacción.
Entre las principales recomendaciones figuran controlar periódicamente los artefactos a gas, verificar que la llama sea de color azul —si es amarilla o anaranjada puede indicar una mala combustión—, mantener ventilados los ambientes y evitar la sobrecarga de zapatillas eléctricas o instalaciones en mal estado.
Mientras la ola polar continúa, miles de mendocinos enfrentan el mismo desafío: encontrar la forma de calefaccionarse sin poner en riesgo la salud ni comprometer aún más la economía familiar.