Una enorme roca se desprendió de la montaña y cayó sobre una Toyota Hilux en la Ruta 7, cerca de la Curva de Guido. Tomás logró frenar segundos antes del impacto y sobrevivió de milagro. La camioneta quedó destruida y era su herramienta de trabajo: “Volví a nacer”, aseguró.
Una piedra de grandes dimensiones cayó sobre una Toyota Hilux en el kilómetro 1112 de la Ruta 7, cerca de la Curva de Guido, en alta montaña. Tomás, el conductor, logró frenar segundos antes del impacto y sobrevivió de milagro. Ahora, espera que el seguro le pague la camioneta, que quedó destruida y era su herramienta de trabajo.
Tomás viajaba desde Barreal, en San Juan, hacia la Ciudad de Mendoza cuando protagonizó uno de los episodios más impactantes de los últimos días en la Ruta Nacional 7. El miércoles, una enorme roca se desprendió de la ladera y cayó directamente sobre su Toyota Hilux, que quedó completamente destruida.
El hecho ocurrió alrededor de las 10.30, a la altura del kilómetro 1112, cerca del control de Gendarmería Nacional y de la Curva de Guido. Las intensas lluvias en alta montaña habían generado desprendimientos de piedras sobre la calzada.
El conductor advirtió que comenzaban a caer rocas y vio polvo sobre la ladera. Esa señal le permitió reaccionar a tiempo, frenar la camioneta y evitar que la piedra impactara directamente sobre el techo del vehículo.
“Por suerte la vi y frené. Si no, sin duda me caía arriba del techo de la camioneta”, relató Tomás al recordar los segundos previos al impacto.
El instante en que la roca cayó sobre la camioneta
El conductor contó que todo ocurrió en cuestión de segundos. Mientras circulaba por una curva, comenzó a observar cómo las piedras se desprendían del cerro. Dos vehículos pasaron por delante de él instantes antes de que la roca de mayores dimensiones cayera sobre la ruta.
Cuando frenó, la piedra impactó sobre el capot de la Hilux. La fuerza del golpe destruyó el parabrisas, activó los airbags y provocó daños estructurales de gran magnitud.
“De repente se explotó el parabrisas, salieron los airbags y me toqué así. Dije: ‘Estoy vivo’”, recordó.
Tomás logró abrir la puerta y salir de la camioneta. Sin embargo, durante los primeros segundos le costó respirar y sintió fuertes dolores en el pecho por el impacto del cinturón de seguridad y los airbags.
“Fue bastante rápido, increíble. Sin duda que volví a nacer”, expresó.
El conductor también destacó que, si hubiera circulado en un vehículo más pequeño o si la roca hubiera impactado contra un colectivo, las consecuencias podrían haber sido mucho más graves.
Una camioneta destruida y su herramienta de trabajo
Las imágenes posteriores al accidente muestran la magnitud de los daños. La roca destrozó la parte delantera de la Hilux y provocó la rotura del bloque del motor y de la caja, entre otros componentes.
De acuerdo con lo que le informaron, el vehículo sería considerado destrucción total por la aseguradora, por lo que no podría volver a circular.
Pero, además del impacto emocional, el accidente dejó a Tomás sin su principal herramienta de trabajo. El hombre utiliza la camioneta para trasladarse y buscar materiales, por lo que desde el miércoles no puede desarrollar sus actividades con normalidad.
“Hoy me está costando. No sé cómo voy a trabajar, hoy no estoy pudiendo trabajar porque no tengo la camioneta”, explicó.
Ahora, espera que el seguro responda y cubra los daños para poder conseguir otro vehículo y retomar sus tareas. Según contó, hasta el momento la compañía le ha dado respuestas favorables, aunque todavía aguarda una solución.
El operativo y las horas de trabajo en alta montaña
Después del desprendimiento, otros conductores que circulaban por la zona se acercaron para asistir a Tomás y dar aviso a Gendarmería. El hombre recordó que los efectivos llegaron a los pocos minutos y le pidieron que se mantuviera tranquilo mientras aguardaban la asistencia médica.
También contó que los uniformados debieron advertir a las personas que se encontraban en el lugar que se alejaran de la ladera, ya que continuaban cayendo piedras.
El tránsito permaneció interrumpido durante varias horas mientras los equipos trabajaban para despejar la ruta y reducir los riesgos de nuevos desprendimientos.
La roca era tan grande y pesada que fue necesario fraccionarla para poder retirarla con una retroexcavadora. Las tareas estuvieron a cargo de los equipos que intervinieron en la zona, junto con personal de rescate.
Tomás también recordó que su teléfono celular se rompió por el impacto y que debió pedirle el teléfono a otra persona para comunicarse con su madre y contarle lo ocurrido.
Aunque sufrió golpes y todavía sentía dolor en el pecho, pudo salir de la camioneta por sus propios medios.
El accidente pudo haber terminado en una tragedia. Sin embargo, la rápida reacción del conductor hizo la diferencia entre un impacto directo sobre el techo y un golpe que, pese a destruir por completo su vehículo, le permitió sobrevivir.
“Gracias a Dios hoy lo puedo contar”, concluyó Tomás.