Con celebraciones religiosas, espacios de oración y servicios para los asistentes, el tradicional punto de encuentro vuelve a convocar a miles de mendocinos durante el fin de semana largo.
La celebración de Semana Santa en Mendoza vuelve a tener como uno de sus principales escenarios al Calvario de la Carrodilla, donde desde este Jueves Santo y hasta el Domingo de Pascua se espera una importante convocatoria de fieles.
Como cada año, el predio se convierte en un espacio de encuentro, reflexión y fe para quienes buscan revivir los momentos más significativos del calendario cristiano, ya sea a través de celebraciones o recorridos individuales.
El sacerdote Germán Lledó detalló cómo será la agenda religiosa. Este Jueves Santo, a las 20.30 horas, se celebrará la misa de la Cena del Señor en el templo de la Virgen de la Carrodilla, donde se recuerda la institución de la Eucaristía y el tradicional lavatorio de los pies.
Para el Viernes Santo, el Calvario permanecerá abierto durante toda la noche para recibir a los fieles. Desde las 8 de la mañana habrá un viacrucis guiado con sonido ambiental, mientras que al mediodía se realizará una celebración con la presencia del obispo. Por la tarde, a las 17 horas, tendrá lugar la celebración de la Cruz en el templo, una de las ceremonias centrales de la fecha.
Durante toda la jornada, y hasta las 20 horas, el lugar seguirá abierto para quienes deseen acercarse a rezar o participar de las actividades.
Además del cronograma religioso, se dispuso un operativo especial para acompañar la gran concurrencia. Habrá móvil sanitario, puestos de vacunación, espacios para realizar trámites municipales, puntos de hidratación, ambulancias y un importante despliegue de tránsito y seguridad.
En este contexto, los testimonios de los fieles reflejan el sentido profundo de la visita. Muchos llegan para pedir por salud, trabajo o bienestar familiar, mientras que otros lo hacen para agradecer.
“Venimos a pedir por la familia, que no falte el trabajo ni la comida”, contó uno de los asistentes. Otra mujer resumió: “La Pascua significa vida, esperanza, todo está en Jesús”.
También hay quienes sostienen la tradición año tras año. “Siempre venimos a agradecer y a traer algo para quienes más lo necesitan”, expresó un hombre.
Entre las historias más conmovedoras, una joven que atraviesa un tratamiento por cáncer de mama compartió su motivo para acercarse: pedir sanación. “Estoy pasando por un momento complicado con cáncer de mama, vengo pedirle sanación y unión familiar“, relató con mucha esperanza. A su lado, su madre la acompañó con emoción “vengo a pedir por la sanación de mi hija. Estoy muy emocionada“.
En paralelo, desde la organización invitan a los asistentes a colaborar con un alimento no perecedero, en un gesto solidario que acompaña el espíritu de la celebración.
Finalmente, el padre Lledó dejó un mensaje para la comunidad: “Que todos puedan tener una feliz Pascua, renovar la fe y también los vínculos, viviendo al modo del Señor”.