La víctima, de 69 años, fue localizada en una zona de difícil acceso detrás de la finca Las Chacras, tras un operativo que incluyó patrullajes de la Patrulla de Rescate de Alta Montaña, equipos de Canes, drones y la colaboración de familiares. Las primeras pericias apuntan a una caída como causa del fallecimiento, mientras la Oficina Fiscal de Jurisdicción avanza en la investigación para esclarecer lo ocurrido.
Una mujer de 69 años fue encontrada sin vida en la zona del Cerro de La Cruz, en Uspallata, luego de un amplio rastrillaje que se extendió durante varias horas y que involucró a familiares, efectivos policiales y equipos especializados de rescate. El hecho generó conmoción en la comunidad, ya que la víctima solía realizar caminatas diarias por el cerro.
La desaparición se había reportado el 28 de febrero, cuando sus familiares notaron que no regresaba de su rutina habitual. Ese mismo día, uno de sus nietos observó el automóvil estacionado en la base del cerro, cerrado y sin signos de violencia. Al no lograr comunicarse con ella, iniciaron la búsqueda por sus propios medios.
Con el paso de las horas, se sumaron al operativo la Patrulla de Rescate de Alta Montaña, efectivos de la Policía de Mendoza, equipos de Canes y personal de Búsqueda de Personas, además de drones particulares aportados por los familiares. La última ubicación registrada en el celular de la mujer, en el sector conocido como Los Pozones, fue clave para orientar los rastrillajes.
Finalmente, en la madrugada del 2 de marzo, los familiares hallaron el cuerpo detrás de la finca Las Chacras. Según las primeras pericias, presentaba policontusiones compatibles con una caída en una zona de difícil acceso. La Oficina Fiscal de Jurisdicción intervino de inmediato para avanzar en la investigación y determinar las circunstancias exactas del hecho.

Imagen Ilustrativa
Un especialista en rescates de montaña consultado explicó: “Los cerros de Uspallata son exigentes y requieren precaución. Una caída puede ser fatal, sobre todo si la persona está sola y sin comunicación inmediata”. La declaración refuerza la necesidad de extremar cuidados en actividades de trekking y caminatas en terrenos de alta montaña.
La hija de la víctima, visiblemente afectada, expresó: “Ella amaba el cerro, lo recorría todos los días. Nunca pensamos que podía terminar así”.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en zonas de montaña y la importancia de contar con protocolos de prevención para quienes realizan este tipo de actividades.