La llegada de las bajas temperaturas provocó un fuerte aumento de enfermedades respiratorias en Mendoza y la Guardia del Hospital Notti se vio desbordada. Familias denunciaron demoras y apuntaron a la saturación del sistema en plena ola de frío.
La llegada de las bajas temperaturas provocó un fuerte incremento de enfermedades respiratorias en Mendoza y el impacto ya se siente en los hospitales públicos. Durante el fin de semana y este lunes, la Guardia del Hospital Humberto Notti registró una situación de saturación que generó demoras de hasta ocho horas para la atención de niños y adolescentes.
Familias que acudieron al principal hospital pediátrico de la provincia denunciaron largas filas, salas de espera repletas y una importante falta de personal médico para atender la creciente demanda. En algunos casos, incluso, optaron por retirarse sin ser atendidos o pagar consultas particulares ante la desesperación y el temor de que los menores empeoraran su estado de salud.
Más de 500 consultas diarias en plena ola de frío
Con el avance del otoño y el descenso de las temperaturas, comenzaron a multiplicarse los cuadros de gripe, bronquiolitis, fiebre y enfermedades respiratorias en menores. Según relataron padres y madres que estuvieron en el lugar, la guardia pediátrica llegó a recibir entre 500 y 600 pacientes por día.
“Hay gente esperando desde las ocho de la mañana. Los chicos lloran, se descomponen y la demora es interminable”, expresó una mujer que aguardaba atención para su hijo.
Otro de los testimonios indicó que durante varias horas solo hubo un médico atendiendo en la guardia, situación que habría agravado aún más el colapso del servicio.
Padres denunciaron desmayos y situaciones de desesperación
En medio de la espera, algunas familias aseguraron haber presenciado escenas críticas dentro de la guardia del hospital. Padres relataron que varios niños sufrieron descompensaciones mientras aguardaban ser atendidos.
“Había chicos desmayados y otros con convulsiones. Las familias estaban desesperadas”, sostuvo una de las personas presentes en el lugar.
Además, remarcaron que el sistema de triage prioriza a los pacientes más graves, por lo que muchos menores con síntomas moderados deben esperar durante horas hasta recibir asistencia médica.
Frente a la saturación del servicio y la cantidad de personas concentradas en la guardia, varios padres optaron por abandonar el hospital sin concretar la consulta médica.
El principal temor de las familias era que los niños terminaran contrayendo nuevas enfermedades respiratorias mientras permanecían durante horas en espacios cerrados y con alta circulación de pacientes.
“Me voy porque siento que mi hija se va a enfermar más acá adentro”, comentó una madre al retirarse del hospital. Otros aseguraron haber recurrido a clínicas privadas o consultas particulares para evitar continuar esperando.
La situación en el Hospital Notti refleja el impacto que suele generar cada invierno en el sistema sanitario mendocino, especialmente en el área pediátrica. Las autoridades sanitarias vienen advirtiendo desde hace semanas sobre el aumento de enfermedades respiratorias y recomiendan reforzar las medidas de prevención.
Entre las principales sugerencias se encuentran completar los esquemas de vacunación, ventilar los ambientes, evitar cambios bruscos de temperatura y consultar rápidamente ante síntomas como fiebre alta, dificultad para respirar o decaimiento en menores.