La mujer, madre de tres hijos, fue hallada con signos de extrema violencia en su vivienda. Su hermana denunció antecedentes de maltrato, aislamiento y control por parte de la pareja detenida, y reclamó justicia.
El femicidio de Carla Magallanes, una mujer de 36 años y madre de tres hijos, conmociona al Este mendocino. Por el hecho fue detenido su pareja, Gabriel Trejo, de 38 años, quien fue capturado el martes en Rivadavia y permanece a la espera de ser imputado por la Justicia.
El caso comenzó a esclarecerse luego de que la familia de Carla perdiera todo contacto con ella desde el viernes. La falta de respuestas encendió las alarmas y sus allegados decidieron acercarse a la vivienda donde convivía con su pareja, en Montecaseros, San Martín. Al ingresar, tras romper un candado, encontraron el cuerpo con evidentes signos de violencia.
Según los primeros indicios de la investigación, la mujer presentaba una herida cortopunzante en el cuello, que habría sido la causa de la muerte, además de múltiples lesiones en el rostro.
Pero más allá de los datos judiciales, el testimonio de su hermana expone con crudeza el contexto de violencia que, según denuncian, Carla atravesaba desde hacía tiempo.
“Queremos justicia. Que pague por todo el daño que le hizo a mi hermana”, expresó entre lágrimas. Y agregó: “La mató como a un perro. La apuñaló, le quebró la nariz… esa imagen no me la puedo sacar de la cabeza”.
La mujer aseguró que tanto ella como su madre habían advertido reiteradamente a Carla sobre la relación. “Era una persona muy posesiva, muy celosa. La tenía encerrada, no la dejaba salir ni ver a nadie”, relató.
Según su testimonio, el aislamiento era una constante: Carla había cortado vínculos con familiares y vecinos, en un contexto que describen como de violencia física, psicológica y también económica.
“Nos cansamos de decirle que esa persona no era para ella. Cuando se peleaban, él la golpeaba y ella volvía”, contó. “No sabemos por qué no pudo salir de esa situación”, agregó con angustia.
El último contacto con la víctima fue días antes del hallazgo. “Siempre avisaba a mi mamá dónde estaba, pero esta vez no supimos más nada. Mi mamá ya presentía que algo le había pasado”, explicó.
El detenido fue encontrado con un cuchillo que ahora es peritado para determinar si fue el arma utilizada en el crimen. Según trascendió, no opuso resistencia al momento de ser arrestado.
Mientras tanto, la familia enfrenta también la preocupación por el futuro de los hijos de Carla, especialmente dos mellizas pequeñas. “Ahora tenemos que ver cómo hacemos para rescatarlas, para que estén bien”, señaló su hermana.
En medio del duelo, el reclamo es contundente: “Lo único que pido es que no salga más. Que le den cadena perpetua. Nos quedamos sin mi hermana, mi mamá sin su hija. Esto no puede quedar así”.
El caso vuelve a poner en foco la problemática de la violencia de género en Mendoza y la importancia de actuar ante señales de alerta. Vecinos habían escuchado discusiones previas en la vivienda, lo que refuerza el llamado a intervenir y denunciar ante situaciones sospechosas.
La investigación continúa y se espera en las próximas horas la imputación formal del único detenido. Mientras tanto, una familia pide justicia.