La imagen estuvo en el centro del escenario durante todo el show que Los Fabulosos Cadillacs brindaron en Mendoza, pero tomó especial protagonismo durante uno de los momentos más emotivos de la noche.
Los Fabulosos Cadillacs volvieron a Mendoza después de nueve años y el recital en el Teatro Griego Frank Romero Day tuvo, además de la música, un recuerdo especial para uno de los integrantes que marcó una etapa importante de la banda.
En el centro del escenario apareció durante varios momentos del show la imagen de Gerardo “Toto” Rotblat, el percusionista que integró Los Fabulosos Cadillacs entre 1991 y 2002. La presencia de la fotografía tomó especial fuerza durante el tramo más reposado y nostálgico del recital.
En ese momento sonaron “C.J.”, “Calaveras y diablitos”, “Piazzolla” y “Los condenaditos”, antes de que el ritmo volviera a subir con la versión en cumbia de “Padre nuestro”.
Gerardo “Toto” Rotblat nació en 1969, en el barrio porteño de Once, y se incorporó a Los Fabulosos Cadillacs en 1991, en reemplazo de Luciano Giugno, conocido como “El Tirri”.
Su llegada coincidió con una etapa fundamental para la banda. Al año siguiente, los Cadillacs editaron “El León”, un disco que profundizó la combinación de rock con ritmos latinoamericanos, reggae y otros sonidos que terminaron convirtiéndose en una de las características del grupo.
Rotblat fue parte de esa transformación desde la percusión y participó en varios de los discos más importantes de Los Fabulosos Cadillacs.
Entre ellos estuvieron:
- El León (1992)
- Vasos Vacíos (1993)
- Rey Azúcar (1995)
- Fabulosos Calavera (1997)
- La marcha del golazo solitario (1999)
Rotblat permaneció en la banda hasta la separación temporal de 2002.
Después de la pausa de Los Fabulosos Cadillacs, Rotblat continuó trabajando como músico y participó en distintos proyectos de la escena argentina.
Tocó con Mimi Maura, Dancing Mood y Cienfuegos, además de colaborar con otros artistas y grupos. También creó Orquesta Jabalí, su propio proyecto musical, con el que desarrolló una faceta como compositor y cantante.
En 2005 editó Salta y vuela, el primer disco de Orquesta Jabalí.
Rotblat murió el 29 de marzo de 2008, a los 38 años. Su muerte ocurrió pocos meses antes del regreso de Los Fabulosos Cadillacs a los escenarios, después de la separación que había comenzado en 2002.
La ausencia de Rotblat estuvo presente en aquella vuelta de la banda. De hecho, Flavio Cianciarulo compuso “Nosotros egoístas” en su homenaje, una canción que luego formó parte de La luz del ritmo.
Desde entonces, su recuerdo quedó ligado a la historia de Los Fabulosos Cadillacs.
Por eso, en el recital de los 40 años de la banda en Mendoza, su imagen ocupó nuevamente un lugar central. Esta vez, no como una aparición aislada, sino como una presencia que acompañó a los músicos durante toda la noche.