El animal si bien tiene una familia, tenía la constumbre de diambular por las calles del barrio. Los vecinos señalaron que acompañaba a todos por las mañana aunque algunos no lo querían cerca y temen que lo hayan llevado a otro lado.
Los vecinos del barrio Unimev están en la búsqueda de información por la desaparición de “Enano”, un perro callejero que era conocido y querido por gran parte de la comunidad de la tradicional barriada de Guaymallén. Temen que haya sido trasladado lejos del lugar por otro grupo de vecinos que no lo toleraba y manifestaban abiertamente su rechazo.
El animal, un perro grande que desde hacía dos años era cuidado por una familia de la zona, tenía una vida particular: aunque contaba con una casa donde dormir y recibir cuidados, solía escaparse y recorrer las calles del barrio, comportamiento que sus dueños atribuían a su pasado callejero.

“Era un perro rebelde, callejero, viejo. Lo trataban de tener adentro, pero se escapaba”, relató una vecina que asegura conocer de cerca la historia del animal.
Según testimonios, el perro tenía una rutina muy marcada y era conocido por acompañar diariamente a trabajadores municipales del área de limpieza. “Antes de las siete de la mañana ya los estaba esperando y arrancaba con ellos. Todo el mundo lo conocía”, señaló la mujer.

A pesar del cariño que, aseguran, recibía de gran parte del vecindario, algunos mantenían conflictos con el animal. Según los relatos, las molestias estaban relacionadas con los ladridos, especialmente hacia las motos.

Vecinos explicaron que el comportamiento del perro habría cambiado tras un episodio traumático: una motocicleta atropelló y mató a otro perro con el que se había encariñado, luego de que fuera abandonado en la zona. “Desde ahí odiaba las motos”, aseguraron.

De acuerdo con las denuncias vecinales, el animal también habría sufrido agresiones constantes. “Le tiraban piedras, palos, patadas”, sostuvo la mujer.
Quienes defendían al perro afirman que, aunque en algunos casos pudo haber reaccionado de manera defensiva, se trataba de un animal dócil con la mayoría de las personas. “Con todo el resto era un dulce. Solo cuatro personas tenían problemas con él”, expresó.

La polémica se intensificó luego de que trascendieran presuntos mensajes en un grupo de WhatsApp barrial, donde algunos vecinos habrían planteado hacer “desaparecer” al animal.
La situación generó conmoción entre quienes conocían al perro y ahora reclaman saber qué ocurrió con él, mientras crecen las sospechas sobre un posible hecho de maltrato animal.
