El intendente de Rivadavia confirmó que el servicio continuará activo tras reunirse con autoridades del hospital, aunque advirtió que hubo recortes y cuestionó la intención de destinar camas a salud mental en lugar de sostener la atención de partos en el departamento.
El intendente de Rivadavia, Ricardo Mansur, llevó tranquilidad a la comunidad al confirmar que la Maternidad del hospital Saporiti continuará en funcionamiento, aunque reconoció que el servicio presenta modificaciones y una reducción en su alcance.
Tras el anuncio del Ministerio de Salud sobre la posible reasignación de camas hacia el área de salud mental, Mansur mantuvo una reunión con el director del hospital, el doctor Francisco Boato, junto a autoridades médicas del establecimiento. Según detalló, allí se le confirmó que la atención de maternidad seguirá vigente en el departamento.
El jefe comunal explicó que actualmente se mantiene la atención de lunes a viernes por la mañana para controles y partos naturales, mientras que las cesáreas se programan los días lunes y martes para cumplir con las normas sanitarias. En tanto, las urgencias son derivadas a otros centros de salud.
No obstante, Mansur reconoció que hubo una reducción del servicio y cuestionó el criterio utilizado para evaluar su continuidad. “No es un tema de costo-beneficio, es un servicio fundamental para el departamento”, afirmó, en respuesta a los argumentos del ministro de Salud, quien había señalado una baja demanda.
En ese sentido, el intendente refutó los datos oficiales y aseguró que en Rivadavia nacen alrededor de 600 niños por año, de los cuales unos 300 corresponden al hospital local. “Eso significa casi un nacimiento por día”, remarcó.
Además, expresó su preocupación por el impacto que podría tener un eventual cierre en el área de Neonatología, construida con aportes del municipio, vecinos y el sector privado. “Si cierran la maternidad, ¿qué van a hacer con la neonatología?”, planteó.
Mansur también puso en duda la viabilidad de trasladar la atención a otros departamentos, al considerar que no existen condiciones adecuadas para responder a emergencias. “No tenemos una red suficiente ni ambulancias disponibles en todos los casos”, advirtió.
Por último, el intendente se mostró dispuesto a colaborar con el Gobierno provincial para ampliar la capacidad en salud mental, pero fue contundente en su postura: “De ninguna manera se justifica cerrar la maternidad. Vamos a hacer todo lo posible para que este servicio continúe”, concluyó.