Mendoza creó el REPROVET, un registro para controlar la prescripción y el uso de cannabis medicinal en mascotas. Cómo funcionará y quiénes podrán acceder.
El Gobierno de Mendoza dio un nuevo paso en la regulación del cannabis medicinal al poner en marcha un sistema destinado exclusivamente a animales. La medida incluye la creación de un registro especial para tratamientos veterinarios y establece controles sobre la prescripción, el cultivo y la elaboración de productos derivados de cannabis para mascotas.
La iniciativa fue oficializada a través de resoluciones publicadas en el Boletín Oficial y forma parte de la estrategia provincial para ordenar y supervisar el uso terapéutico del cannabis, en línea con las modificaciones recientes implementadas a nivel nacional.
Crean el REPROVET: el registro para cannabis medicinal en animales
La principal novedad es la puesta en funcionamiento del REPROVET, un programa que permitirá regular el acceso a tratamientos con cannabis medicinal para pacientes veterinarios.
A través de este sistema, la Provincia buscará garantizar que el uso de estos productos sea seguro, controlado y completamente trazable. El registro incluirá a veterinarios autorizados, tutores responsables y animales que reciban tratamientos con derivados de cannabis.
Además, el programa habilitará mecanismos de fiscalización para controlar cada etapa del proceso, desde la indicación médica hasta la utilización final del producto.
Según lo dispuesto por el Gobierno provincial, el registro comenzará a funcionar a partir del 8 de junio.
Los profesionales interesados en prescribir cannabis medicinal deberán inscribirse previamente y acreditar capacitación específica en la materia. También tendrán que renovar periódicamente su habilitación y mantener actualizada la información clínica de cada paciente.
La inscripción y los trámites se realizarán a través de la aplicación provincial Mendoza por Mí.
Qué animales podrán recibir tratamientos con cannabis medicinal
La normativa no establece enfermedades específicas, sino que contempla su uso en patologías que puedan beneficiarse con terapias basadas en cannabinoides.
Actualmente, uno de los usos más frecuentes se vincula con tratamientos complementarios para:
- Dolor crónico.
- Artrosis.
- Enfermedades neurológicas.
- Convulsiones.
- Trastornos conductuales.
- Cuidados paliativos en pacientes oncológicos.
Especialistas remarcan que el cannabis no reemplaza otros tratamientos veterinarios, sino que funciona como una herramienta complementaria dentro de un plan terapéutico integral.
También habrá control sobre el cultivo y la elaboración de aceites
Otro de los puntos centrales de la reglamentación es el control sobre la producción de derivados de cannabis destinados al uso veterinario.
La Provincia permitirá determinadas actividades vinculadas al cultivo, procesamiento y elaboración de productos, pero bajo estrictos mecanismos de supervisión.
Los veterinarios habilitados deberán cumplir requisitos específicos y los productos utilizados tendrán que atravesar controles de calidad realizados por laboratorios acreditados. El objetivo es evitar elaboraciones caseras sin respaldo sanitario y garantizar la seguridad de los animales que reciban estos tratamientos.