Nelly la mendocina que cumplió 100 años: “Dios me ayudó a seguir adelante y trato de ir hasta último momento”

Nelly la mendocina que cumplió 100 años: “Dios me ayudó a seguir adelante y trato de ir hasta último momento”

Mendoza

Nelly Pringles llegó a los 100 años rodeada de familiares y amigas, pero también con una historia atravesada por el trabajo, el deporte, los viajes y una pasión que descubrió después de una de las pérdidas más dolorosas de su vida: la muerte de su hijo.

Cumplir 100 años puede ser, por sí solo, una razón enorme para festejar. Pero la historia de Nelly Pringles tiene algo más: detrás de esa celebración hay una vida entera de aprendizajes, vínculos, trabajo y también de superación.

Para celebrar su llegada al siglo de vida, Nelly eligió estar acompañada por las personas que quiere. Familiares y amigas fueron parte de un festejo que para ella tuvo un significado especial. “He venido con todas mis amigas, familiares, para festejar estos 100 años, los primeros 100 años”, contó con una sonrisa.

Y quizás esa última frase explique buena parte de su manera de mirar la vida: para Nelly, cumplir un siglo no parece un punto final, sino una nueva página.

Nelly nació en Rivadavia y llegó al centro de Mendoza siendo niña

Nelly nació en Rivadavia, donde vivió durante sus primeros 12 años. Después, su familia se trasladó a la Ciudad de Mendoza, donde comenzó otra etapa de su vida. Es la mayor de tres hermanas y recuerda su infancia y juventud como parte de una historia familiar que fue creciendo con el paso de las décadas.

Con los años formó su propia familia y tuvo dos hijas mujeres y un varón. Pero la vida también le presentó una pérdida que marcó para siempre su historia.

Hay dolores que cambian para siempre la manera de mirar el mundo. Para Nelly, uno de ellos fue la muerte de su hijo en un accidente. “Tuve un varón que tuve la mala suerte de perderlo en un accidente”, recordó.

La pérdida fue tan profunda que durante un tiempo sintió que su vida se había detenido. “Pensé que se me terminaba toda mi existencia”, confesó.

Pero Nelly encontró una manera de continuar. No fue inmediato ni sencillo. Necesitó tiempo, compañía y también algo que hasta entonces no había formado parte de su vida: el arte.

La pintura apareció después de la tragedia

Fue después de la muerte de su hijo cuando Nelly se acercó a la pintura. Nunca había pintado antes, pero decidió aprender. Poco a poco, esa nueva actividad comenzó a ocupar un lugar importante en su vida.

“Tuve la suerte de entusiasmarme con el arte y traté de aprender a pintar, cosa que nunca lo había hecho”, contó. La pintura no borró el dolor, pero le permitió encontrar un nuevo espacio para seguir adelante.

Nelly llegó incluso a realizar exposiciones y convirtió aquella pasión que nació en uno de sus momentos más difíciles en una parte fundamental de su historia. “La pintura ha sido después que murió mi hijo, entonces traté de llenar mi vida”, explicó.

En ese camino también encontró personas que la acompañaron. “Tuve la suerte de encontrar siempre gente buena que me apoyó”, destacó. Y quizás allí aparezca una de las claves de sus 100 años: no atravesar los momentos difíciles en soledad.

Nelly tuvo una vida laboral activa y el trabajo ocupó durante décadas un lugar importante. Trabajó hasta jubilarse, pero incluso después decidió continuar con una actividad que le hacía bien y donde había construido vínculos importantes.

Según contó, siempre se sintió acompañada por sus compañeros, especialmente durante los momentos difíciles. “Todos fueron siempre muy solidarios para apoyarme en los malos momentos”, recordó.

Deporte, viajes y amigos: una vida que nunca se quedó quieta

La pintura fue una de las herramientas que encontró para superar el dolor, pero no fue la única. Nelly también asegura que siempre tuvo una vida muy activa. Le gustó hacer deporte, viajar y mantenerse en contacto con otras personas.

Incluso a los 100 años continúa utilizando internet y WhatsApp, donde participa de distintos grupos y mantiene el contacto con amigos y familiares. Para ella, la presencia de otras personas es fundamental.

¿Cuál es el secreto de Nelly para llegar a los 100 años?

Cuando llegó el momento de preguntarle directamente cuál es su receta para haber llegado al siglo de vida con esa vitalidad, Nelly no habló de fórmulas mágicas.

Su respuesta fue mucho más sencilla. “Trabajar, eso es lo que es lo mejor, compartir, tratar de hablar con la gente, no quedarse encerrados y muchos viajes”, resumió.

En esas palabras aparecen varias de las cosas que atravesaron su vida: el trabajo, los vínculos, el movimiento, los viajes y la necesidad de mantenerse conectada con los demás. También aparece el arte, esa pasión que llegó en uno de los momentos más dolorosos y que le permitió encontrar una nueva manera de llenar sus días.

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