A más de una década de la primera movilización que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género, miles de mendocinas volvieron a ocupar las calles este 3 de junio. La marcha estuvo atravesada por pedidos de justicia, homenajes a víctimas de femicidio y fuertes reclamos por políticas de prevención.
A 11 años de la histórica primera convocatoria de Ni Una Menos, Mendoza fue escenario de una nueva movilización masiva en defensa de los derechos de las mujeres y contra la violencia de género. La concentración comenzó durante la tarde de este miércoles 3 de junio en el Kilómetro 0 de Ciudad y culminó en Plaza Independencia, donde se realizó un acto central en memoria de las víctimas.
La marcha reunió a más de 4.000 personas, según estimaciones de los organizadores, y se desarrolló en un clima de profundo respeto y emoción. A lo largo del recorrido, cientos de manifestantes portaron carteles, fotografías y velas para recordar a mujeres asesinadas o desaparecidas en distintos puntos de la provincia y del país.
La consigna más repetida durante toda la movilización fue la ya emblemática frase “Ni una menos, vivas nos queremos”, que volvió a resonar en las calles mendocinas.
Entre los principales reclamos estuvo el pedido de justicia por recientes casos de violencia de género ocurridos en Argentina, entre ellos el femicidio de la adolescente Agostina Vega, ocurrido en Córdoba, que generó una fuerte conmoción social.
Además, familiares y allegados de víctimas mendocinas participaron de la marcha para mantener viva la memoria de sus seres queridos y exigir avances judiciales en distintas causas.
Un altar en Plaza Independencia para recordar a quienes ya no están
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada tuvo lugar en Plaza Independencia, donde se instaló un altar con fotografías, nombres y velas encendidas en homenaje a mujeres víctimas de femicidio.
Familiares, amigos y ciudadanos se acercaron para dejar flores y mensajes de recuerdo. La imagen de decenas de retratos expuestos en el espacio público reflejó el impacto que la violencia machista sigue teniendo en la sociedad.

Durante el acto, también se realizaron intervenciones artísticas y lecturas que pusieron el foco en la necesidad de fortalecer las políticas públicas destinadas a la prevención, asistencia y acompañamiento de mujeres en situación de violencia.
Once años después, el reclamo continúa
El movimiento Ni Una Menos nació el 3 de junio de 2015 tras una convocatoria que movilizó a cientos de miles de personas en todo el país luego de una serie de femicidios que conmocionaron a todos los argentinos.
Desde entonces, cada aniversario se convirtió en una fecha de reflexión y reclamo. Organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos sostienen que, pese a los avances logrados en materia de visibilización, la violencia de género continúa siendo una problemática urgente.

Con miles de personas en las calles, velas encendidas y nombres que se niegan a ser olvidados, Mendoza se sumó una vez más a la convocatoria nacional de Ni Una Menos. Once años después de aquella primera marcha histórica, el mensaje volvió a ser el mismo: exigir justicia para las víctimas y construir una sociedad libre de violencia contra las mujeres.
