“No venían a asustar, me mataron a un angelito”: el dolor de la mamá del niño de 7 años asesinado en Las Heras

“No venían a asustar, me mataron a un angelito”: el dolor de la mamá del niño de 7 años asesinado en Las Heras

Mendoza

Leonel Ortiz tenía 7 años y murió tras recibir un disparo durante un ataque contra una vivienda de Villa Junín, en Las Heras. Su mamá contó que la familia había sido atacada durante el mediodía por un supuesto robo y que, horas después, hombres armados regresaron y dispararon contra la casa.

Leonel Ortiz tenía 7 años, cursaba segundo grado y vivía con su familia en Villa Junín, Las Heras. El niño murió después de recibir un disparo durante un ataque contra la vivienda familiar. Su mamá, María aseguró que la familia había sido amenazada y atacada durante el mediodía por un supuesto conflicto relacionado con un robo.

Según relató la mujer, al mediodía un grupo de hombres y mujeres llegó hasta su casa para reclamar por objetos que, según afirmaban, habían sido robados. María aseguró que varias personas ingresaron a la vivienda y que fue golpeada durante la discusión. “Me golpearon, una de las dos mujeres y me pegó incluso el hombre”, contó.

De acuerdo con su relato, el reclamo estaba relacionado con el supuesto robo de una heladera y otros elementos. La mujer aclaró que, según lo que le habían dicho, no se trataba de un conflicto entre bandas, sino de una acusación puntual contra uno de sus hijos.

María sostuvo que entre las personas que llegaron había un hombre al que identificó como el padre de dos mujeres que también participaron del episodio, además de otras personas que, según aseguró, no serían del barrio.

La mujer también denunció que, después del enfrentamiento, varias personas habrían atacado la casa y provocado un incendio. Según contó, arrojaron combustible contra la vivienda y prendieron fuego una ventana. En ese momento, aseguró, dentro de la casa había familiares y menores. “Me ponen el encendedor, me queman la ventana y estaba durmiendo mi nieto ahí adentro”, relató.

También aseguró que un automóvil y otros elementos de la vivienda fueron alcanzados por el fuego y que su nuera tuvo que sacar a un niño que se encontraba dentro de la casa debido al humo. “Casi me matan al niño”, sostuvo María.

Según el relato de María, la situación volvió a agravarse durante la noche. La mujer aseguró que un grupo de personas llegó en un automóvil y que esta vez estaban armadas. “A la noche vinieron con un fierro. No venían a asustar, venían a matar”, afirmó.

La madre de Leonel contó que en ese momento había varios menores dentro de la vivienda. Uno de sus hijos ingresó corriendo y le avisó que lo habían golpeado. Poco después comenzaron los disparos. “Empiezan a correr todos. Yo estaba en el comedor y cuando siento los tiros mi hijo se cae el chiquitito ahí en el piso”, relató entre lágrimas.

La mujer dijo que no pudo observar con claridad a quienes dispararon porque se encontraba dentro de la casa y había una cortina que le impedía ver hacia afuera.

María aseguró que existe una cámara de seguridad ubicada cerca de la zona donde habría ocurrido el ataque y señaló que el automóvil habría frenado frente a una vivienda vinculada con el conflicto que había comenzado durante el día.

La mujer dijo desconocer si la Policía ya había solicitado esas imágenes. La investigación deberá determinar si las cámaras permiten identificar a las personas que llegaron en el vehículo y reconstruir hacia dónde escaparon después de la balacera.

La causa está a cargo del fiscal de Homicidios Oscar Maya y también se realizan pericias en las viviendas involucradas para reunir pruebas sobre los distintos episodios ocurridos durante el día.

En medio de su dolor, María recordó a Leonel y contó cómo era el niño. El pequeño cursaba segundo grado, tenía 7 años y era conocido en el barrio por el apodo de “Cachumba”, debido a su pelo largo y enrulado. “Él jugaba a la pelota y lo anoté en un club de acá. Estaba contento”, recordó su mamá.

Me lo mataron. Yo quiero justicia, que lo encuentren, porque mataron a un angelito”, expresó.

La familia decidió abandonar el barrio por temor a nuevos ataques. “Me voy del barrio, mi hija tiene miedo por los niños”, contó la mujer.

Angélica Calderón, una vecina de Villa Junín que tiene un merendero, también habló sobre Leonel. Contó que el niño asistía al lugar y que lo conocía desde hacía tiempo. “Era una personita tierna, muy dulce”, recordó.

La mujer contó que había tenido que suspender durante dos fines de semana las actividades del merendero por el frío y que Leonel iba seguido a preguntar cuándo volverían a abrir.

Según Calderón, los episodios con armas de fuego no son nuevos en la zona. “Acá es algo común, lamentablemente. Ahora hubo una víctima, pero acá es algo común”, afirmó.

La vecina aseguró que había escuchado disparos durante las noches anteriores y que también hubo tiros durante el mediodía previo al asesinato de Leonel. “Sabemos por qué comenzó, pero a veces queremos callarnos. Da miedo el vecindario”, sostuvo.

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