Los cinco mendocinos detenidos en el Dolphin Mall aseguraron que son inocentes, que todo se trató de una confusión y que sufrieron una fuerte condena social en Argentina. Su abogado sostiene que el caso es un delito menor y que la exposición mediática los perjudicó de forma irreparable.
Tras una semana marcada por la polémica, los mendocinos acusados de robar en un shopping en Miami hablaron con Noticiero 9 y dieron su versión sobre el episodio que los dejó tras las rejas en Estados Unidos y bajo una fuerte condena mediática en Argentina. Acompañados por su abogado, afirmaron que nunca intentaron robar y que la situación se descontroló por un malentendido en medio de la confusión del lugar.
Dos de los cinco acusados, Diego Xiccatto y Mauricio Aparo, hablaron tras llegar a Mendoza luego de que fueron detenidos en Miami y acusados por la policía de robar en el Dolphin Mall. Su abogado, Roberto Castillo, aseguró que los mendocinos son inocentes y que ahora están sufriendo las consecuencias de una grave condena social a la que fueron sometidos.
Diego Xiccatto y Mauricio Aparo, dos de los cinco señalados por la policía del condado de Miami-Dade, contaron que la situación comenzó cuando sonó una alarma al salir de un local del Dolphin Mall, algo que, según aseguran, ocurre constantemente por errores con los sensores de seguridad.
Xiccatto explicó que siguió caminando porque no entendió que el grito de los empleados era para él: “Nunca robé, somos personas de bien, gente laburante. No entendía el idioma, estaba nervioso y reaccioné como pude”. Minutos después, fue interceptado por la policía, que interpretó su movimiento como un intento de fuga.
Aparo, por su parte, apuntó directamente contra el tratamiento mediático en Argentina: “La exposición fue devastadora. No somos ladrones, ninguno de nosotros delinquió jamás. Lo que se dijo de nosotros es irreparable”.
La valija, los tickets perdidos y el origen de la sospecha
Según explicó su abogado, Roberto Castillo, los turistas llevaban sus compras en valijas compartidas, algo habitual entre quienes recorren los outlets de Miami. Esto generó un desorden al momento de justificar las compras: “Pudieron acreditar el 97% de lo que llevaban. Solo quedaron 12 a 15 prendas sin ticket, muchas de las cuales, aseguran, habían sido pagadas, pero los comprobantes se extraviaron”.
Castillo agregó que no tener tickets no constituye por sí mismo un delito: “Es un elemento que puede generar sospecha, pero no convierte a nadie en criminal”. El abogado también sostuvo que algunos tickets entregados por Xiccatto “desaparecieron” durante el procedimiento policial, algo que aún buscan esclarecer.

Uno de los elementos que más impacto causó en Argentina fue la imagen de los cinco mendocinos esposados y con mamelucos naranjas, la vestimenta que utiliza la justicia estadounidense para los detenidos.
Para ellos, esa foto fue devastadora:
“Fue humillante. Nos trataron como delincuentes cuando no lo somos. Acá cualquiera que cae detenido, aunque sea por manejar rápido, pasa por lo mismo”, dijo Aparo.
El grupo aseguró que la repercusión afectó directamente a sus familias, especialmente a sus hijos, que sufrieron episodios de bullying y tuvieron que dejar de asistir a clases.
Un delito menor y una viralización sin control
El abogado aclaró que el hecho investigado en Estados Unidos es considerado un delito menor, comparable a un hurto simple. “Podría resolverse con un curso o incluso el retiro total de cargos”, explicó. Sin embargo, señaló que la condena social en Argentina fue más severa que cualquier proceso judicial: “Ya fueron juzgados sin sentencia. La estigmatización fue desproporcionada e injusta”.
Los mendocinos deberán presentarse, de forma remota, a una audiencia el 29 de enero en la justicia de Florida, donde se evaluará el avance de la causa y la posible devolución de la plata pagada en fianza.
Hasta el momento, no tienen restricciones para ingresar nuevamente a Estados Unidos, y regresaron a Mendoza con la mercadería que pudieron justificar.
El grupo insistió: “No fuimos a robar. Viajamos hace años, somos laburantes y queremos limpiar nuestro nombre”.