Las obras en Bandera de los Andes avanzan en Guaymallén con mejoras en infraestructura y pavimentación, pero generan importantes complicaciones en el tránsito, desvíos y reclamos de vecinos y comerciantes en las inmediaciones de la terminal de ómnibus.
Las obras en Bandera de los Andes avanzan en Guaymallén como parte de un ambicioso plan de infraestructura urbana, pero su impacto ya se siente en el día a día: cortes parciales, desvíos y demoras complican la circulación en una de las arterias más transitadas del Gran Mendoza y generan reclamos de vecinos, comerciantes y conductores.
La Municipalidad de Guaymallén continúa con las obras de urbanización sobre la calle Bandera de los Andes, en el tramo que va desde Arturo González hacia el Este. Los trabajos forman parte de la Refuncionalización Integral del Acceso Este y de la etapa 44 del Plan de Mejora de Infraestructura Urbana.
Las tareas incluyen la construcción de veredas, cordón, cuneta y banquinas, además de la incorporación de apeaderos, rampas de accesibilidad, alcantarillas y el confinamiento de calzada.

Caos vehicular y complicaciones para circular
Sin embargo, una de las zonas más complicadas son las que rodean a la Terminal de Ómnibus. A pesar de los avances, las obras en Guaymallén generan fuertes complicaciones en el tránsito. Actualmente, en varios sectores se encuentra habilitada solo media calzada, lo que provoca demoras, congestión y dificultades para circular, especialmente en horarios pico.
Vecinos y conductores coinciden en que la situación se vuelve crítica en momentos de alta circulación, como ingreso y salida laboral o escolar, donde el tránsito se vuelve lento y desordenado.
Además, algunos tramos presentan zanjas de gran profundidad, delimitadas únicamente por cintas de advertencia, lo que incrementa el riesgo para peatones y automovilistas.
Los comercios de la zona también se ven afectados por las obras. La dificultad para estacionar y acceder a los locales provoca una caída en la afluencia de clientes, lo que repercute directamente en las ventas.
Por otro lado, usuarios del transporte público señalaron cambios reiterados en las paradas de colectivos, lo que obliga a caminar mayores distancias, incluso a estudiantes y menores de edad.
Desde el municipio destacan que estas intervenciones urbanas buscan mejorar la seguridad vial, la conectividad y la calidad de vida en una zona estratégica del departamento.
Sin embargo, quienes transitan a diario por el lugar remarcan la necesidad de mayor señalización, orden del tránsito y medidas de seguridad, mientras continúan los trabajos en una de las arterias más importantes del Gran Mendoza.