El paso internacional Cristo Redentor cumple 30 días cerrado y mantiene varados a unos 2.000 camiones. Desde Aprocán reclaman una reapertura urgente y cuestionan las demoras del lado chileno para habilitar el tránsito.
El cierre del paso internacional Cristo Redentor cumple 30 días y mantiene en alerta al sector del transporte de cargas. Desde APROCAM aseguran que existe disposición del lado argentino para avanzar con la reapertura, aunque cuestionaron la falta de habilitación por parte de Chile.
El paso internacional Cristo Redentor atraviesa este jueves su primer mes de cierre debido a las condiciones climáticas y al estado de la ruta en el sector cordillerano. La situación genera importantes complicaciones para el transporte de cargas y mantiene a miles de camiones varados en distintos puntos de Mendoza y otras provincias.
Carlos Messina, titular de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), explicó que la situación del sector “no ha cambiado nada” durante las últimas semanas y señaló que hubo una posibilidad concreta de habilitar el tránsito durante el último fin de semana, aunque finalmente no se pudo concretar.
Según relató, desde Chile se informó que el camino no estaba disponible, una decisión que generó sorpresa entre los transportistas argentinos debido a que previamente se había ofrecido maquinaria para colaborar con las tareas de limpieza del lado argentino.
Reclaman una reapertura lo antes posible
Messina aseguró que tanto los propietarios de camiones como los choferes y las autoridades argentinas se encuentran dispuestos a avanzar con la apertura del paso internacional.
“Desde el lado argentino estamos dispuestos a que se pueda llegar a abrir lo antes posible”, sostuvo el dirigente, quien manifestó su preocupación por las dificultades de coordinación con las autoridades chilenas.
Desde APROCAM mantienen contacto con Vialidad Nacional, organismo que tiene a su cargo la ruta. De acuerdo con Messina, el corredor se encuentra habilitado administrativamente, aunque permanece intransitable debido a la acumulación de nieve y las condiciones de la calzada.
El titular de la asociación consideró que la situación actual de la ruta no debería impedir que las máquinas puedan trabajar para despejarla y permitir nuevamente el tránsito.
Los pasos del sur también están colapsados
El cierre del Cristo Redentor provocó que una parte de los camiones fuera derivada hacia otros cruces internacionales, principalmente Pino Hachado y Cardenal Samoré.
Sin embargo, esos pasos también registraron interrupciones y una importante acumulación de vehículos. Messina explicó que se trata de corredores que habitualmente manejan un volumen mucho menor de transporte de cargas.
“Es un paso que maneja 50 o 60 camiones diarios y hoy es muy difícil pasar 150”, explicó.
En ese sentido, consideró que hubiera sido necesario reforzar las dotaciones de personal para afrontar el incremento extraordinario de camiones, independientemente de las dificultades generadas por el factor climático.
Estiman unos 2.000 camiones afectados
El impacto del cierre se refleja en la cantidad de vehículos que permanecen detenidos en distintos puntos.
Según las estimaciones de APROCAM, actualmente habría unos 400 camiones en Las Cuevas, alrededor de 600 sobre la Ruta 7 en territorio mendocino y otros vehículos en las empresas de transporte.
Con los camiones que fueron derivados hacia otros pasos y aquellos que permanecen en diferentes puntos del país, desde el sector calculan que el número total de unidades afectadas podría rondar los 2.000 camiones.
Qué podría ocurrir si el paso abre el lunes
Ante la posibilidad de una reapertura en los próximos días, Messina explicó que la capacidad de evacuación dependerá principalmente de la cantidad de personal disponible y de la coordinación entre los organismos de ambos países.
Desde APROCAM solicitaron que, inicialmente, se priorice el tránsito de las unidades de carga para acelerar la descongestión.
“En dos días se podría evacuar bastante cantidad de camiones que están en la zona”, sostuvo el dirigente.
De esta manera, una eventual apertura permitiría comenzar a reducir progresivamente el enorme acumulado de vehículos generado por un mes de interrupción.
Asistencia a los camioneros varados
La extensa permanencia de los transportistas en la zona cordillerana también generó preocupación por las condiciones en las que se encuentran los conductores.
Messina indicó que APROCAM ha trabajado junto a Gendarmería Nacional para asistir con víveres a los camioneros que permanecen en la zona de frontera. Además, se realizaron controles sanitarios por parte de las autoridades de Uspallata.
De acuerdo con la información disponible, los conductores que permanecen en Uspallata se encuentran en buenas condiciones.
Mientras tanto, el sector transportista continúa a la espera de una definición sobre la reapertura del Cristo Redentor, en un escenario marcado por la incertidumbre y por las dificultades de coordinación entre Argentina y Chile.