Diego Misael Dávila Oviedo tenía 24 años, era enfermero y vivía en Lavalle. Murió este domingo luego de que la moto en la que circulaba fuera impactada de frente por un automóvil conducido por un policía que, según la investigación, manejaba con 1,95 gramos de alcohol por litro de sangre.
El fatal accidente ocurrido este domingo en la Ruta Nacional 40, en Lavalle, dejó como víctima a Diego Misael Dávila Oviedo, un joven de 24 años que trabajaba como enfermero y vivía en ese departamento del norte de Mendoza.
Diego circulaba en una motocicleta Gilera cuando, alrededor de las 6.40, fue impactado de frente por un Suzuki Fun conducido por Jonathan Salvador Araujo, un efectivo policial de 39 años que se desempeñaba como custodio de la Vicegobernación Hebe Casado.
El joven fue trasladado al Hospital Central, pero las heridas provocadas por el choque fueron fatales y murió cuando ingresó al centro asistencial.
Su profesión como enfermero le daba un vínculo particular con una tarea que implica acompañar y cuidar a otras personas. Esa vida cotidiana quedó abruptamente interrumpida durante la madrugada del domingo, cuando se dirigía por la ruta en su motocicleta.
Diego vivía en Lavalle, departamento donde ocurrió el siniestro y donde la noticia de su muerte provocó dolor entre quienes lo conocían y dejaron sentidos mensajes de despedida a través de las redes sociales.
Cómo fue el accidente de la Ruta 40 en Lavalle
El siniestro ocurrió cerca de las 6:40 del domingo, sobre la Ruta Nacional 40, a la altura de la escuela Abdón Abraham, en Lavalle.
Según la reconstrucción realizada hasta el momento por la Justicia, Araujo circulaba en dirección sur-norte al mando de un Suzuki Fun.
Por causas que forman parte de la investigación, el automóvil invadió el carril contrario, se desplazó hacia el sector oeste de la ruta y terminó impactando de frente contra la motocicleta conducida por Dávila Oviedo.
El policía fue imputado por el choque fatal
Tras recibir el alta médica, Jonathan Salvador Araujo quedó a disposición de la Justicia y fue imputado por homicidio culposo agravado.
La acusación fue realizada por la fiscal de Tránsito Mariana Gutiérrez y contempla dos circunstancias consideradas agravantes: la conducción con un nivel de alcoholemia superior al permitido y la invasión del carril contrario circulando en contramano.
El test de alcoholemia realizado al efectivo arrojó un resultado estimado de 1,95 gramos de alcohol por litro de sangre.
Para la Fiscalía, hasta el momento de la investigación se desprende que el conductor habría tenido una conducta imprudente y antirreglamentaria, en contravención con las normas de tránsito.
La causa continúa bajo investigación de la fiscal Mariana Gutiérrez, que deberá avanzar con las pericias y demás elementos incorporados al expediente.