El accidente vial dejó tres mujeres fallecidas y un hombre, además de varios heridos que permanecen internados. En medio del dolor, un mensaje íntimo expuso la dimensión humana de la tragedia.
La tragedia en la Ruta 60 continúa conmoviendo a Mendoza. El siniestro, ocurrido el fin de semana, se cobró la vida de Juana Masó, Rosario Masó y Ariadna Tillar, además de un hombre que también perdió la vida en el lugar.
En medio del duelo, la voz de un hijo y hermano se convirtió en símbolo del dolor. Su despedida, publicada en redes sociales, expone la intimidad de una pérdida irreparable:
“No quería y jamás hubiera pensado hacer esto: despedirme de mis hermanitas y mi mamá, mi mundo, mis mujeres. Las que me esperaban cuando venía de trabajar, las que se enojaban si venía tarde, las que me llamaban a cualquier hora para saber de mí, por las que hubiera dado mi vida. Por favor, lo único que pido es que descansen y sigan juntas como lo hacían cuando estaban acá, y cuídenme como lo hacían.”
“Sé que no voy a ser el mismo después de todo esto, pero no dejen que nos caigamos y dennos fuerza a toda la familia. Las voy a amar toda mi vida. Gracias por ser las personas que fueron; la gente las ama y yo no saben lo que las amo. No hay texto para explicar el dolor que tengo y con el que voy a vivir el resto de mi vida. Acá vamos a seguir con el papi por ustedes. ¡Gracias por todo, mis vidas! Q.E.P.D.”
El mensaje, acompañado por fotos de la familia desde pequeños a la actualidad se transformó en un testimonio desgarrador que refleja la magnitud de la tragedia más allá de las cifras oficiales. La despedida íntima y pública se convirtió en un espejo del dolor que atraviesa la familia y que interpela a toda la sociedad mendocina.
El accidente reavivó además la preocupación por la seguridad vial en las rutas provinciales. La investigación busca determinar las causas del siniestro, mientras familiares y allegados enfrentan el difícil proceso de despedida.
La despedida del hijo y hermano de las víctimas se convirtió en un símbolo de unión y memoria, recordando que detrás de cada accidente hay historias de vida truncadas y vínculos que permanecen más allá de la ausencia.