Dos jóvenes fueron detenidos tras una investigación que destapó una compleja maniobra de fraude con tarjetas de crédito y criptomonedas.
Una investigación judicial en Mendoza permitió desarticular una red de estafas digitales que operaba desde el sur provincial y que dejó más de 800 víctimas en todo el país. Los principales acusados son dos primos de 21 y 23 años, ahora imputados por defraudación con tarjetas de crédito y asociación ilícita, en una causa que también expuso el uso de plataformas digitales y criptomonedas para ocultar el dinero.
El caso se inició a partir de múltiples denuncias por consumos desconocidos en tarjetas de crédito, con montos bajos pero repetidos en diferentes cuentas.
Los movimientos, que oscilaban entre $3.000 y $6.000, parecían pasar desapercibidos, pero la reiteración permitió a los investigadores detectar un patrón. Con el avance de la causa, se determinó que el perjuicio económico total superó los 70 mil dólares, afectando a usuarios de distintas provincias.
El modus operandi: phishing, microtransacciones y criptomonedas
Según la investigación, la maniobra tenía tres etapas bien definidas:
1. Phishing para robar datos
Los acusados creaban páginas web falsas que simulaban ser de bancos o servicios conocidos. Allí, las víctimas ingresaban sus datos personales y de tarjetas, sin advertir el engaño.
2. Uso de plataformas digitales
Con la información obtenida, realizaban consumos a través de plataformas de microdonaciones, donde los montos pequeños ayudaban a evitar sospechas. Esta modalidad permitía repetir operaciones sin activar alertas inmediatas.
3. Conversión a criptomonedas
El dinero era luego transferido a criptomonedas, lo que dificultaba su rastreo. Durante los allanamientos, la Justicia logró secuestrar más de 127 unidades de USDT, que quedaron bajo resguardo del Ministerio Público Fiscal.

Allanamientos y detenciones en el sur mendocino
Los procedimientos se realizaron en la localidad de Cañada Seca, en San Rafael, donde residían los sospechosos. Ambos jóvenes fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia.. En total, se llevaron adelante cinco allanamientos, con resultados positivos en tres domicilios. Allí, los efectivos secuestraron:
- Computadoras y notebooks
- Teléfonos celulares
- Dispositivos de almacenamiento (pendrives, memorias)
- Armas de fuego y municiones
Los imputados enfrentan cargos por defraudación con tarjeta de crédito mediante uso no autorizado de datos, en concurso con asociación ilícita, delitos que contemplan penas de prisión efectiva.
Desde la Justicia no descartan que haya más personas involucradas, por lo que la investigación continúa abierta. Además, el caso marcó un antecedente en la provincia por la incautación de criptoactivos, una herramienta que podría utilizarse en futuras pesquisas.