Familiares y allegados de Morena González, la joven de 18 años que murió después del accidente ocurrido en las Picadas de Lavalle, declararon ante la Justicia y aportaron detalles sobre el momento del choque, la asistencia que recibieron y las condiciones del predio.
A varios días de la tragedia que terminó con la vida de Morena González, su familia volvió a atravesar uno de los momentos más difíciles: contar ante la Justicia qué ocurrió aquel domingo en las Picadas de Lavalle. La joven tenía 18 años y había asistido a la competencia junto a su novio, Agustín, familiares y allegados. Lo que debía ser una jornada para compartir y disfrutar de una carrera terminó de manera inesperada cuando un Chevrolet 400 perdió el control, salió de su recorrido y terminó impactando contra un muro.
Morena sufrió lesiones de extrema gravedad y permaneció internada en el Hospital Central. Finalmente murió después del accidente.
Ahora, mientras la investigación continúa, los testimonios de sus familiares y personas cercanas buscan aportar elementos para reconstruir qué pasó y determinar si existieron fallas en las medidas de seguridad y asistencia médica.
Uno de los testimonios más conmovedores fue el de Agustín, el novio de Morena, quien también se encontraba en el lugar al momento del impacto. Según relató, ambos estaban sentados en la primera grada, dentro del sector destinado al público. Morena estaba a su lado y tenía el teléfono en la mano cuando ocurrió el choque.
Agustín contó que levantó la mirada y vio el vehículo acercándose hacia ellos. Después perdió el conocimiento producto del impacto y del shock. Cuando logró reaccionar, vio a Morena entre los escombros. El recuerdo de aquel momento todavía permanece presente y se mezcla con el dolor por todo lo que quedó pendiente.
“Morena era una chica muy buena, tenía todos los proyectos por delante y un futuro juntos que se desmoronó de un momento al otro”, expresó.
La pareja compartía una vida cotidiana marcada por planes sencillos: salir a una plaza, ir a Potrerillos, comer algo juntos o simplemente pasar el domingo en compañía. Ese día habían elegido ir a las Picadas de Lavalle para disfrutar de una competencia. “Lo único que pido es que se haga justicia por Morena”, sostuvo Agustín.
La familia cuestiona las condiciones de seguridad del lugar
Durante las declaraciones también surgieron cuestionamientos vinculados con el lugar donde se encontraba el público. Agustín señaló que Morena estaba ubicada en un sector que, según su interpretación, era considerado un espacio seguro para los espectadores.
Sin embargo, el vehículo terminó llegando hasta esa zona después de perder el control. “Morena estaba sentada en el lugar donde supuestamente estaba a salvo”, relató.
Otro de los aspectos que apareció en las declaraciones fue la asistencia médica posterior al accidente. Según relataron los familiares y allegados, después del impacto llegó al lugar un médico que se encontraba entre el público y que comenzó a asistir a los heridos.
Agustín recordó especialmente la intervención de un profesional identificado como Mariano, a quien la familia agradeció por haberse acercado para brindar asistencia. También contó que algunas personas del público participaron de las primeras tareas para abrir la ambulancia y bajar la camilla.
Una de las declaraciones realizadas ante la Justicia hizo referencia específicamente a la falta de determinados elementos dentro de la ambulancia. Según el relato de los familiares, no habría habido un collarín cervical ni oxígeno, entre otros elementos que esperaban encontrar para asistir a los heridos.
También describieron dificultades durante el traslado y cuestionaron la forma en la que, según su percepción, fue colocada Morena en la camilla.
Cómo fue el accidente en las Picadas de Lavalle
El accidente ocurrió durante una jornada de Picadas de Lavalle, cuando un Chevrolet 400 perdió el control y terminó impactando contra un muro de contención y el sector donde se encontraba parte del público.
El hecho provocó cuatro personas heridas. Morena fue quien sufrió las lesiones más graves. Primero fue trasladada al Hospital Sícoli y luego derivada al Hospital Central de Mendoza, donde permaneció internada en terapia intensiva.
Según la información aportada por la familia, sufrió un traumatismo craneofacial grave, lesiones cerebrales, contusión pulmonar bilateral y traumatismo abdominal.
La joven finalmente falleció después de permanecer internada.
Más allá del expediente judicial y de la tragedia, sus familiares buscan que Morena sea recordada por la persona que era. La joven tenía 18 años, vivía en Junín y era la menor de tres hermanos. Había terminado sus estudios secundarios en la escuela Medalla Milagrosa y practicaba gimnasia artística.
Para su familia, Morena tenía toda una vida por delante y numerosos proyectos que quedaron interrumpidos de manera inesperada. Por eso, el pedido de justicia se mezcla con el intento de mantener vivo su recuerdo y de reconstruir quién era más allá del accidente que terminó con su vida.
Las declaraciones realizadas ahora se suman a una investigación que todavía permanece abierta. Además de los testimonios de Agustín y otros familiares y allegados, se espera que continúen incorporándose declaraciones de personas que estuvieron presentes durante la competencia.
La Justicia deberá reconstruir la mecánica del accidente, determinar las condiciones en las que se encontraba el sector destinado al público y analizar cómo fue la respuesta médica después del impacto.