La falta de iluminación en un tramo de la ruta provincial 60, en Fray Luis Beltrán, vuelve a quedar en el centro de los reclamos tras el accidente que dejó varias víctimas fatales. Vecinos advierten que durante la noche la zona queda prácticamente a oscuras y representa un peligro para conductores y peatones.
La tragedia vial ocurrida en Fray Luis Beltrán, Maipú, que ya dejó cuatro víctimas fatales, volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de la ruta provincial 60. El accidente ocurrió en un sector donde la falta de iluminación es señalada como uno de los principales problemas para quienes circulan y cruzan diariamente por la zona.
El lugar donde se produjo el choque, cerca de la variante Palmira, permanece prácticamente a oscuras durante la noche. La iluminación es muy deficiente y genera un escenario de escasa visibilidad, especialmente para conductores y peatones que deben transitar por este tramo de la ruta.
A esta situación se suma la falta de una adecuada demarcación sobre el asfalto y la ausencia de paradas de colectivos. Sin embargo, las unidades suelen detenerse en el sector, obligando a los pasajeros a descender y cruzar la ruta en condiciones que implican un riesgo elevado.
Una zona sin luz y con alto riesgo para los peatones
La falta de iluminación adquiere especial relevancia luego del siniestro ocurrido cerca de las 21 del domingo. En ese horario, la oscuridad ya domina completamente el sector y dificulta la posibilidad de advertir con anticipación a otros vehículos o a personas que intentan cruzar.
Vecinos y usuarios habituales de la zona advierten desde hace tiempo sobre las condiciones del lugar y reclaman medidas que permitan mejorar la seguridad vial. La ausencia de iluminación adecuada se combina con una infraestructura que presenta otras deficiencias y que deja a los peatones particularmente expuestos.
La tragedia volvió a instalar así una pregunta sobre las condiciones en las que se encuentra este tramo de la ruta provincial 60 y sobre la necesidad de mejorar la iluminación y la señalización.
Murió la madre de las dos hermanas heridas
El accidente tuvo consecuencias devastadoras para una familia. Ariadna Tillar Rodríguez, de 54 años, murió este martes por la noche luego de permanecer internada en grave estado en el hospital Perrupato.
La mujer era madre de Rosario y Juana Masó, las dos hermanas que también resultaron gravemente heridas en el siniestro. Una de ellas murió y la otra sufrió muerte cerebral.
En tanto, Martín Tillar, conductor de la Volkswagen T-Cross involucrada en el choque, continúa internado en grave estado en el hospital Lagomaggiore. Su pareja, Florencia Bettalemmi, permanece en el hospital El Carmen con politraumatismos y evoluciona favorablemente.
Mientras la investigación busca determinar las circunstancias del choque, la oscuridad que caracteriza al lugar volvió a quedar expuesta como uno de los grandes problemas de seguridad de la zona.