Un mendocino de 10 años vendió golosinas y figuritas para cumplir su sueño: ir al Mundial

Un mendocino de 10 años vendió golosinas y figuritas para cumplir su sueño: ir al Mundial

Mendoza

Con apenas 10 años, comenzó un pequeño emprendimiento durante las vacaciones de invierno de 2025 con un objetivo muy claro: ahorrar para viajar a la Copa del Mundo junto a su familia.

Lo que empezó con tres paquetes de gomitas y una idea en la cabeza terminó convirtiéndose en una historia de esfuerzo y perseverancia. Mateo, un niño mendocino de 10 años, logró ahorrar cerca de 2.000 dólares tras un año de ventas para cumplir su sueño de viajar al Mundial.

Todo comenzó en las vacaciones de invierno de 2025, cuando el pequeño empezó a pensar cómo podía ayudar a su familia a concretar el viaje.

Se me ocurrió que se acercaba el Mundial, entonces decidí empezar a vender”, contó Mateo.

Su primer negocio fue sencillo: con dinero que le prestó su mamá compró paquetes de gomitas para revender. Con el tiempo, el emprendimiento fue creciendo y sumó chocolates, medias, cuellitos, gorros y otros productos vinculados al fútbol.

Hasta el momento he ahorrado aproximadamente 2.000 dólares”, expresó con orgullo.

La mamá de Mateo recordó el momento en el que su hijo le planteó la idea de empezar a vender. “Vino un día y me dijo: ‘Mamá, ¿me prestás plata? Compro gomitas, las revendo y así puedo ayudarlos para ir al Mundial’”, relató.

La mujer aseguró que el esfuerzo y las ventas siempre formaron parte de la vida familiar. “Desde chicos trabajamos de manera independiente. Él creció viendo todo eso, acompañándome cuando vendía milanesas y después con otros emprendimientos”, explicó.

Por su parte, el papá destacó el sacrificio que hicieron durante todo este tiempo para acompañar a su hijo.

Mateo va casi diez horas al colegio, entonces aprovechábamos los fines de semana. A veces teníamos cumpleaños u otras actividades, pero siempre buscábamos un momento para salir a vender”, contó.

Además, señaló que muchas personas dudaban de la historia detrás del pequeño comerciante. “Había gente que no nos creía cuando les decíamos que estaba juntando plata para viajar al Mundial. Pero detrás de todo esto hubo mucho esfuerzo y trabajo de toda la familia”, aseguró.

Las ventas también fueron creciendo. Las tradicionales bolsitas de gomitas, que incluyen variedades como moritas y dientitos, comenzaron a comercializarse en distintos locales del centro. Luego se sumaron chocolates, ropa y productos de merchandising.

El padre remarcó que el objetivo nunca fue solamente el viaje, sino también transmitirle una enseñanza. “Queríamos que viera la realidad, que las cosas se consiguen con esfuerzo. Es un gran alumno, un gran hijo y estamos muy orgullosos de él”, concluyó.

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