El hallazgo del auxiliar Stefano Fernando Cereni Ojeda en su vivienda de San Martín generó conmoción en la comunidad y volvió a encender las alarmas en torno a la salud mental dentro de la Policía de Mendoza.
El departamento de San Martín se vio sacudido por la noticia del fallecimiento de Stefano Fernando Cereni Ojeda, un joven policía de 27 años que fue hallado sin vida en su vivienda de calle Berutti. El hecho ocurrió el lunes y generó conmoción entre familiares, colegas y vecinos.
Este caso se suma a una serie de episodios que preocupan a la institución. En lo que va de 2026 ya se contabilizan siete suicidios en la Policía de Mendoza, cuatro de ellos en la Zona Este. La cifra encendió alarmas en distintos sectores y volvió a poner en discusión la necesidad de reforzar los programas de acompañamiento psicológico para los efectivos.
Semanas atrás, el joven había atravesado una situación crítica. El 11 de abril su madre llamó al 911 tras un intento de autolesión. En ese momento, la Justicia dispuso el retiro de su arma reglamentaria y chaleco balístico, además de activar la intervención de áreas de Investigaciones y Salud Mental. Sin embargo, el seguimiento no logró evitar el desenlace.
La noticia generó reclamos hacia el Ministerio de Seguridad y abrió un debate sobre las condiciones laborales de los policías. Extensas jornadas, bajos salarios y exposición constante a situaciones traumáticas son algunos de los factores que especialistas señalan como detonantes de la crisis emocional en la fuerza.

Stefano Fernando Cereni Ojeda
“Es indispensable que se fortalezcan las redes de contención y que se garantice un acompañamiento sostenido”, expresó un referente de la Asociación de Policías Retirados en declaraciones recientes. La organización viene advirtiendo sobre la falta de recursos y protocolos efectivos para prevenir este tipo de tragedias.
En paralelo, profesionales de la salud mental remarcan que el estrés laboral en cuerpos de seguridad requiere abordajes específicos. “No alcanza con retirar el arma, se necesitan dispositivos de asistencia accesibles y permanentes”, señaló la psicóloga Adriana Zoppi.