“Mi hermano menor logró salir antes de ser arrastrado, pero mi hermana intentó sostener a Pía hasta que ya no pudo más y tuvo que soltarla para salvarse”, contó un primo de la víctima.
Una adolescente mendocina de 14 años murió ahogada en la playa chilena de Mantagua, en el norte de Concón, donde estaba de vacaciones junto a su hermanita, su abuela y otros primos. Se trata de Pía Guadalupe Díaz, de Junín, que había viajado al país trasandino para visitar a otros familiares.
El hecho ocurrió este miércoles, cuando la adolescente estaba con dos primos chilenos, de 11 y 14 años, nadando en el mar. Allí fueron arrastrados por una ola y los otros dos menores, que conocen muy bien el mar, lograron salir del mar y fueron ayudados por personas que estaban a la orilla, mientras que a Pía Guadalupe la perdieron de vista.
Si bien la niña fue rescatada por los guardavidas sufrió dos paros cardiacos que terminaron con su vida.
Su primo Agustín Herrera contó que “Desde hace años venía de vacaciones, igual que todos mis primos. Siempre teníamos la costumbre de visitarnos mutuamente“. También explicó que el accidente ocurrió en una playa de difícil acceso, lo que demoró la llegada de los rescatistas: “Ese tiempo hizo que estuviera sin oxígeno. Cuando el oxígeno no llega al cerebro por minutos, el daño es gravísimo”.
Tras el rescate, la joven fue trasladada de urgencia al hospital Fricke de Viña del Mar. “Llegó con vida, respirando por sus propios medios, pero con signos vitales muy bajos. Apenas ingresó, se dieron cuenta del daño neurológico que tenía y, a la hora de llegar, sufrió el primer paro cardíaco. La reanimaron tras 20 minutos, pero luego la derivaron a la Unidad de Cuidados Intensivos“, explicó Herrera.
El familiar también se refirió a las características de la playa donde ocurrió la tragedia. “Mantagua es una playa grande, con bastante arena y mar liso antes de que rompan las olas. Pero una ola imprevisible puede aparecer en cualquier momento“, indicó. “Mi hermano menor logró salir antes de ser arrastrado, pero mi hermana intentó sostener a Pía hasta que ya no pudo más y tuvo que soltarla para salvarse“.
Pedido de solidaridad
La familia de Pía enfrenta ahora la compleja tarea de repatriar su cuerpo a Mendoza. “El Servicio Médico Legal exige una gran cantidad de trámites y dinero. Su mamá pudo viajar a Mendoza, pero los gastos son muy altos. Por eso apelamos a la solidaridad para poder reunir los fondos necesarios”, expresó Herrera.
Según indicó, están recaudando el dinero a través de redes sociales y mediante un alias bancario a nombre de su tío Pablo. “Necesitamos entre 2 y 2,5 millones de pesos. Agradecemos a todos los que han colaborado hasta ahora, con lo que sea, porque para nosotros es muy valioso”, destacó.
