La niña mendocina de 12 años continúa estable luego de recibir el corazón que esperaba desde hacía más de cuatro meses. Tras una operación de más de ocho horas, los médicos iniciaron una nueva etapa de recuperación y trabajan para reducir progresivamente la sedación.
Emilia Troncoso continúa estable luego del trasplante de corazón que recibió en el Hospital Italiano de Buenos Aires. La niña mendocina, que permaneció más de 130 días en lista de espera del Incucai, atraviesa ahora las primeras etapas del postoperatorio acompañada por su familia y bajo monitoreo permanente. Su papá, Cristian Troncoso, confirmó que Emilia se encuentra bien y explicó que los médicos buscan que pueda descansar de manera natural para avanzar progresivamente con el retiro de la sedación.
“Emi se encuentra bien, está estable y ahora los médicos quieren que descanse y que trate de hacerlo por su cuenta. Es decir, de manera natural”, explicó Cristian. El objetivo de los especialistas es que, mientras la niña pueda descansar por sus propios medios, puedan disminuir progresivamente la sedación. “Así pueden ir sacándole cada vez más la sedación, por lo que ella se durmió y ahora está descansando”, contó su papá.
Emilia permanece estable después del trasplante
El trasplante cardíaco de Emilia Troncoso se realizó durante la madrugada del 7 de septiembre en el Hospital Italiano de Buenos Aires. La intervención se extendió durante más de ocho horas y, de acuerdo con la información brindada por su familia, terminó con éxito.
Horas después de la operación, Cristian había confirmado que Emilia había despertado y que se encontraba estable. Ahora, el proceso entra en una etapa diferente, en la que los médicos deben acompañar y controlar su evolución después de la intervención.
La niña permanece internada y continúa bajo seguimiento médico permanente, mientras sus familiares la acompañan durante las primeras horas y días posteriores al trasplante.
Una de las principales novedades sobre la evolución de Emilia es el proceso iniciado para reducir la sedación.
Según explicó su papá, los médicos buscan que pueda descansar naturalmente. A partir de esa respuesta, podrán avanzar de manera progresiva con la disminución de la medicación utilizada durante el postoperatorio.
Se trata de un proceso que forma parte de la recuperación y que, de acuerdo con la información brindada por la familia, se está realizando mientras Emilia permanece estable. Por el momento, sus allegados destacan que la niña respondió bien al nuevo corazón y que continúa acompañada por sus padres y por el equipo médico.
Más de cuatro meses esperando un corazón compatible
La llegada del nuevo corazón significó el final de una espera que se extendió durante más de 130 días. Emilia había sido diagnosticada a comienzos de año con una miocardiopatía dilatada, cuadro que evolucionó rápidamente hacia un shock cardiogénico severo.
Ante la gravedad de su situación, la niña necesitaba un trasplante y permaneció durante meses a la espera de un órgano compatible. Durante ese período estuvo conectada a un Berlin Heart, un dispositivo que permitió sostener su función cardíaca mientras esperaba la llegada del órgano.
La espera fue acompañada de cerca por su familia, que durante meses compartió actualizaciones sobre su estado y mantuvo el pedido de donación y de un corazón compatible.
Con el trasplante ya realizado, la historia de Emilia entra en una nueva etapa. El desafío ahora es atravesar el postoperatorio y observar cómo continúa respondiendo después de recibir el nuevo corazón.
Su papá destacó que el proceso será largo y que la recuperación requiere tiempo y acompañamiento médico. Por ahora, la información brindada por la familia es alentadora: Emilia está estable, pudo despertar después de la intervención y comenzó una etapa progresiva para reducir la sedación.