Zonda y alergias: cómo prevenir los efectos del viento

Zonda y alergias: cómo prevenir los efectos del viento

Prevención

Las ráfagas secas pueden alterar el equilibrio del cuerpo y del entorno. Qué medidas tomar para reducir el impacto en la respiración, el descanso y la rutina diaria, según especialistas en salud y ambiente.

El viento Zonda, característico de las regiones precordilleranas de Argentina, no solo modifica el clima de forma abrupta: también impacta directamente en la salud de la población. Este fenómeno, compuesto por ráfagas cálidas, secas y cargadas de partículas en suspensión, puede intensificar los síntomas de alergias respiratorias, provocar deshidratación y alterar el estado de ánimo. Según datos del Ministerio de Salud Pública, durante los episodios de Zonda se incrementan hasta un 40% las consultas médicas por cuadros de congestión, tos seca y cefaleas.

La doctora Cecilia Dellarda, neumonóloga en San Juan, advierte que “las personas con asma, rinitis o enfermedades pulmonares crónicas son especialmente vulnerables. El aire seco y el polvo suspendido generan una irritación constante en las vías respiratorias, que puede derivar en crisis agudas si no se toman medidas preventivas”. En niños y adultos mayores, cuyos sistemas inmunológicos son más sensibles, los efectos pueden ser aún más severos, con episodios de fatiga, mareos y dificultad para respirar.

Los especialistas recomiendan extremar los cuidados. El médico alergista Miguel Lisanti explicó  que “los alérgicos multiplican por tres la reactividad de su organismo frente a las partículas que el viento levanta. Pólenes, tierra y contaminantes que estaban en el suelo pasan a estar en el aire, generando un cóctel irritante para las mucosas”. Además, se ha observado un aumento en la circulación de virus respiratorios, lo que agrava el cuadro general.

Desde el ámbito sanitario se promueve una serie de recomendaciones para mitigar los efectos del Zonda. Entre ellas, se destaca la importancia de mantener una hidratación constante, consumir alimentos livianos y evitar bebidas azucaradas o alcohólicas. También se sugiere sellar puertas y ventanas, utilizar humidificadores y evitar actividades físicas al aire libre durante las horas de mayor intensidad. En cuanto a la vestimenta, se aconseja optar por ropa liviana y proteger la cabeza al salir.

El impacto del Zonda no se limita al plano físico. Diversos estudios han documentado un aumento en los síntomas de irritabilidad, impulsividad y trastornos del ánimo durante los días de viento intenso. En pacientes con antecedentes psiquiátricos, como esquizofrenia o epilepsia, se ha registrado un agravamiento de los síntomas habituales. Esta dimensión emocional del fenómeno suele ser menos visibilizada, pero resulta clave para comprender su alcance en la vida cotidiana.

En el ámbito escolar, algunas instituciones han comenzado a implementar protocolos de prevención durante los días de Zonda, especialmente en zonas como Mendoza y San Juan. Estos incluyen la suspensión de actividades al aire libre, el refuerzo de medidas de higiene y la atención especial a estudiantes con antecedentes alérgicos. “Es fundamental que las escuelas estén preparadas, porque los chicos son los primeros en manifestar síntomas y muchas veces no saben cómo explicarlos”, señaló Lisanti.

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